De las lecturas del verano


29-08-2006    |   


ARTÍCULOS





Despuntando el día, sacudiéndose el sol de las brumas mañaneras, vamos buscando el camino para llegar al punto idóneo para disfrutar de la lectura. Se trata de ir consumiendo las horas que el verano, generoso con el sol y liberador de las obligaciones del día a día, nos permite de esta forma relajarnos y deleitarnos con el mensaje escrito.

En el presente ejercicio, quien bien me quiere y conoce, ha puesto en mis manos un voluminoso ejemplar repleto de datos, fotografías magníficas, recetas interesantes y curiosidades sin fin del mundo gastronómico francés bajo el sugestivo título: UN VIAJE CULINARIO POR FRANCIA

Entre los méritos a destacar, fijo la atención en el hecho de que tanto los autores como los editores quedan libres de la inclinación ?chauvinista? de lo francés, al no pertenecer a tal nacionalidad. Siempre es buena la imparcialidad.

No trataremos de hacer la crítica o crónica de la magnífica edición, sino más bien limitarnos a destacar curiosidades. Entre éstas algunas no serán novedad para unos, pero interesaran a los más, con lo que conseguiríamos el propósito de entretener que constituye nuestro objetivo.

Cuando parto de vacaciones y me alojo en hoteles de mayor o menor encanto, empiezo la mañana disfrutando de un buen desayuno con una buena bollería. El ?croissant? no debe faltar. Yo siempre había pensado en el indiscutible origen francés del bollo en cuestión... Pues no señor, estamos ante un producto de origen húngaro con su significado propio (?luna creciente?) y su forma de media luna, todo ello derivado de su propia historia de incursiones turcas en su territorio...

El entorno eclesiástico, a nivel particular y en las comunidades de abadías y/o monasterios, ha jugado un papel importante en el mantenimiento y transmisión de la cultura. Dado que la gastronomía forma parte de la cultura de los pueblos, es así como nos ha sido legado un buen número de curiosidades gastronómicas.

No vamos a fijar nuestra atención en personajes de sobra conocidos como Dom Perignon con su método ?champegnoise? bien copiado y seguido en el mundo. Otros productos como el licor Charteuse nos han llegado a través de los monjes cistercienses que han venido guardando la fórmula magistral (en la que intervienen 130 plantas) contra el viento y marea de sus expulsiones y persecuciones. En la actualidad son las bodegas de licor de mayor dimensión a escala mundial.

Monje benedictino de la Abadía de Fecam, era Dom Bernardo Vincelli inventor de la fórmula del licor que lleva el nombre de la orden (?Benedictine?) ni más ni menos que en 1.510.

El Chablis, quizá el vino blanco más famoso e imitado del mundo basado en la uva Chardonay, debe su existencia a los monjes cistercienses que fueron los que promocionaron las cepas citadas.

El mundo de los quesos nos aporta un sin fin de anécdotas, entre las que cabe destacar la aparición del Munster, con su capa sonrojada, basado en los conocimiento de un benedictino irlandés de nombre Columbanus, llegado a la Borgoña allá por el S VI. El pueblo fundado junto a la abadía dio nombre al queso.

El Camembert, esa delicia de queso normando, proviene de dicha población. Allí el que llegó fue un cura procedente de Brie, que escapaba de las persecuciones revolucionarias: su gratitud se mostró al donar la fórmula y apropiársela la familia que le acogió...

Otra Abadía famosa, la de CITEAUX, mantiene su producción de queso en Borgoña, cuidando de su ganado de forma escrupulosamente sana y productiva. Los cuarenta frailes llegan a una producción anual de 60 toneladas, ni una más... Así es de difícil conseguirlo. Pero para ellos es suficiente para cubrir sus necesidades.

En los aperitivos franceses aparece con cierta normalidad una rica combinación realizada en base a crema de cassis con vino blanco (es el KIR) o con champaigne (en este caso será el KIR ROYALE). Pues bien, Kir es el nombre de un canónigo que tras ayudar a miembros de la resistencia en la Segunda Gran Guerra, fue elegido alcalde de Dijon, y no se le ocurrió otra cosa mejor para promocionar la ciudad que crear y difundir tal aperitivo, hoy en día realmente famoso.

El KIRSH, (aguardiente de cerezas) fue inventado por un monje de la población de Fougerolles que no sabía muy bien qué hacer con tanta cereza.

Imposible no dedicar unas líneas al símbolo de lo francés por excelencia: el GALLO. Fíjense cómo son estos amigos gabachos, que los gallos que se crían en la localidad de BRESS en una condiciones absolutamente únicas por la alimentación, control sanitario, lugar de expansión?, cuando llegan a su desarrollo completo, lucen la bandera tricolor: patas AZULES, plumaje BLANCO, cresta ROJA.

Curiosa resulta la influencia inglesa en la calificación de licores tan franceses como el Armagnac o el Cognac. Así las calificaciones de V.S.O.P (que por estos lares decíamos : Virgen Santísima Otro Poquito...) obedece a las siglas inglesas de VERY SPECIAL OLD PALE, aplicada al cognac de más de 4 años en barrica (en donde pasará de transparente a tonos oscuros) o al armagnac de más de 5 años.

Muchas otras curiosidades podríamos ir relatando. Con estos datos hasta algún lector podrá ganar una apuestilla... Disfruten...

TAGS    Vinos y Bodegas QUESO VINO TINTO DE VERANO verano




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Iñigo Zarauz




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