La dieta del embarazo


28-07-2009    |   


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Recién nacido. Foto cedida por Miguel J. Jordá

Evidentemente en esta fase vital del desarrollo humano, mucho tiene que ver la alimentación, pues aunque todos sabemos que "en una dieta equilibrada hay que comer un poco de todo y no un mucho de poco", quizá no vengan de sobra unos consejos en este campo.

El embarazo requiere, en sus primeros 3 meses, un incremento calórico de unas 150 calorías extra, durante los seis meses siguientes el incremento será de 300 calorías extra, y evitar bajar por debajo de las 1.750 calorías diarias para evitar problemas carenciales en el feto,
así como en una misma.

Las proteínas son fundamentales para el desarrollo del bebé, pero las proteínas no sólo se hallan en la carne y pescado, sino también en las legumbres, frutos secos y cereales integrales.

Los espárragos ya eran conocidos y venerados en la antigüedad por los egipcios, donde eran considerados manjar de dioses y faraones, se les daba a las embarazadas para evitar partos prematuros.

Los alimentos derivados de la harina, deberían ser integrales, por su mayor cantidad de vitaminas y oligoelementos, en especial de magnesio, hierro, yodo, y cinc, ácido linoléico, o sea Omega 3 contenida por ejemplo en los pescados azules, esencial para el buen desarrollo del cerebro, bronquios y de los ojos del feto. Bastante fibra que evitará las temidas hemorroides, que combinadas con el habitual estreñimiento, suele traernos a la memoria a la madre del padre. Últimamente se ha constatado que los grandes pescados como el pez espada, emperador, atún, tiburón, etc. pueden contener en su carne, debido a su longevidad, mayores proporciones de mercurio que los peces más pequeños, por lo que están desaconsejados durante el embarazo.

Un estudio de la Asociación de Dietistas Americanos afirma que durante el embarazo, desde el primer momento y hasta que termina la lactancia natural, la ingesta de Colina o Vitamina B7, es fundamental para el desarrollo neuronal que potencia la memoria del futuro ser, después de mayores, ya no surte el mismo efecto. Podemos encontrar esta sustancia en los cacahuetes (si no somos alérgicos a ellos), los huevos, la leche entera y el hígado de ternera o de pollo.

Las grasas deben ser las habituales en una dieta equilibrada, aunque intentar evitar las grasas de origen de animales mamíferos, ya que es inevitable, durante el embarazo un ligero aumento de colesterol y triglicéridos, que desaparece paulatinamente después del parto.

La ingesta de ácidos grasos es vital durante el embarazo y la lactancia para el buen desarrollo neurológico y visual de nuestro bebé, pues se sabe que nuestro cerebro contiene hasta un 60% de grasa, de la cual un tercio es del tipo Omega 3. Aunque si malo es la falta de estas grasas, también puede serlo su exceso, pudiendo provocar cálculos biliares, y una mala absorción de diversas vitaminas.

Recomendaciones durante el embarazo de Omega-3

Mujeres no embarazadas: 1?2 gramos al día
Primeros 6 meses de gestación: entre 1?2 y 1?5 gramos/día
Últimos 3 meses de gestación: entre 2?0 y 2?5 gramos/día
Lactancia: entre 2?0 y 2?5 gramos al día

Se cree que la cafeína y sus derivados, pueden retrasar el embarazo, por lo que las parejas con problemas de fertilidad deberían abstenerse del café, té, mate y del cacao y sus derivados o los refrescos de Cola ya que en caso de embarazo, estos alcaloides pueden frenar la absorción de calcio por parte del feto. Es el elemento vital para la correcta formación de huesos, dientes, uñas, cabellos, y del hierro por parte de la madre, que lo necesita para aumentar de cantidad de sangre que debe fortalecer la placenta y poder regar bien a 2 sistemas circulatorios,... Algo más sí se esperan quintillizos.

Se sabe que la ingesta de productos lácteos retrasa la asimilación de hierro, por lo que las embarazadas conviene que lo consulten a su ginecólogo. Igual que tampoco es conveniente tomar edulcorantes, tales como la sacarina o derivados, salvo permiso ginecológico.

La cantidad mínima diaria de ácido fólico, o vitamina B9, que debería estar sobre los 300-400 mg. al día en época normal, debe ser algo más elevada durante el embarazo y la lactancia, aunque no deberían superarse esas dosis, salvo prescripción médica, pues el exceso puede ser tan nocivo para el feto, como su déficit. Sin embargo deben evitar el exceso de vitamina A, muy presente en el hígado, algunas vísceras rojas y frutas de color rojo-naranja-amarillo.

Conviene evitar productos lácteos grasos, cambiándolos por desnatados. En una dieta equilibrada, la ingesta de vitaminas está garantizada y sólo debería ser el ginecólogo quien prescribiera si se necesita alguna dosis extra de alguna de ellas, o si es necesaria una ingesta superior de minerales y oligoelementos, como el calcio, el hierro, el fósforo, el magnesio, el cinc, el selenio, el manganeso, y el yodo, también aquí debe ser el médico quien vea la necesidad de incrementar uno u otro, pues insisto en lo de "comer un poco de todo y no un mucho de poco". Es vital para así evitar alguna carencia, o sea una dieta equilibrada.

Recomendaciones dietéticas durante el embarazo

(Los números que preceden al consejo, nada tienen que ver con los meses de embarazo, son una simple pauta a medida que este va avanzando)



1- Los 2 primeros meses, no es demasiado importante la cantidad, pero sí la calidad, ir pasando de las grasas y dulces a cereales, fruta, verdura y lácteos.

2- Si te sientes con hambre, puedes comer un poco más, siempre y cuando las calorías extra, provengan de los alimentos citados anteriormente.

3- Olvídate de los horarios formales de las comidas, ahora necesitas menos comida de una vez, o repartir la misma a lo largo del día.

4- Sobre el 4º o 5º mes, incrementar la ingesta de lácteos, semi-desnatados, con leche, yogur, requesón, cuajada o quesos no curados.

5- Incluye ensalada, zumos y fibra en tu dieta, te ayudará a prevenir a tiempo el indeseado estreñimiento.

6- Prepara tus comidas con la mayor sencillez posible, evita fritos, asados o platos muy elaborados.

7- Comienza a sustituir o cambiar los % de ingesta de carne a favor de un mayor % de pescados, ricos en ácido graso Omega 3 (azules, muy frescos).

8- Vigila el aumento de peso, en coordinación con tu ginecólogo, después del parto será más difícil eliminar esos kilos de más.

Durante el embarazo, deberemos sustituir las bebidas alcohólicas por una buena agua, aunque, la cerveza sin alcohol está muy indicada durante el embarazo, las tisanas de mejorana, o quina que ayudan a superar el parto, zumos naturales, en especial de grosellas, y por supuesto aprovechar la ocasión para dejar de fumar, incluyendo el marido, pues 2 cigarrillos al día ya pueden alterar el ritmo cardiaco del feto.

Diversos estudios ginecológicos europeos, después de 30 años de estudios estadísticos, recomiendan planificar la fecundación a principios de primavera, simplemente porque durante los primeros meses de embarazo, se pueden encontrar en el mercado una gran cantidad de productos frescos, especialmente frutas y verduras, sin haber pasado por largos periodos de conservación industrial.

Alimentos a evitar durante el embarazo

Ahumados, ajedrea, ajonjolí, albahaca, alcachofa, apio, artemisa, azafrán, bebidas alcohólicas, berros, boldo, bollería industrial, cacahuetes, cacao y derivados, canela, carne cruda, clavo de olor, comida precocinada, embutidos, enebro y derivados, especies fuertes, estragón, frituras, gayubas, ginseng, glutamato monosódico, grama, hinojo, ketchup, laurel, marisco en general, mostaza, nuez moscada, orégano, perejil, piña tropical verde, poleo, regaliz, romero, ruda, ruibarbo, sal, salvia, sésamo, soja y derivados, tomillo.

No debe usarse el azafrán que además, a través de la placenta, podría colorear la piel del bebe de amarillo y cambiarle la nacionalidad, aunque un plato de buena paella pueda ser un antojo permisible, si solo es un plato cada 9 nueve meses.

Se afirma que la vitamina E, o sea la vitamina de la fertilidad, ayuda a la mujer a conseguir esta meta, vitamina que encontramos en el aceite de oliva virgen, o sea del primer prensado en frío, los cereales integrales y los frutos secos, en especial las nueces.

En el antiguo Egipto recetaban la ingesta de granadas o su zumo para aumentar la fertilidad de las mujeres. También en la India se aconsejaba la albahaca para conseguir un deseado embarazo a las mujeres estériles, en Escandinavia se recomendaban las frambuesas o la infusión de sus hojas para conseguir lo mismo.

Dicen los que saben que tomar unas tisanas o infusiones de salvia, o de cilantro, u hojas de frambuesa, dos meses antes de la fecha prevista del parto, ayuda a que éste se pase mejor. Además, como la salvia es diurética elimina líquidos y radicales libres, no debería hacernos daño probarlo, investigadoras danesas afirman que un vasito de vino en lugar de cerveza ayuda a las mujeres con problemas de fecundación.

Otra teoría ancestral, es que para aliviar los posibles dolores del parto, cuando las contracciones empiezan a ser cada œ hora hacer un emplasto de hojas de laurel muy seco convertido en polvo y mezclado con aceite de oliva virgen, que se coloca sobre el ombligo, y se dice que en menos de 1 hora ha nacido el bebé.

¿Dónde se reparte el aumento "normal" de peso?

Semana 10/ Semana 20/ Semana 30/ Semana 40

Útero: 140 gr. / 320 gr. / 600 gr. / 950 gr.
Pechos: 45 gr. / 180 gr. / 360 gr. / 400 gr.
Placenta: 20 gr. / 170 gr. / 430 gr. / 650 gr.
Feto: 5 gr. / 300 gr. / 1.500 gr. / 3.400 gr.
Otros: 400 gr. / 2.600 gr. / 4.600 gr. / 6.000 gr.

Totales no acumulables:
0?610 Kg
3?570 Kg
7?480 Kg
11?400 Kg

Es importante intentar evitar que la mujer embarazada a la hora del parto sobrepase el 20% del peso inicial de dicha mujer.

Los chiles, guindillas y sus derivados por su riqueza en capsaicina ayudan en la fertilidad femenina, y el estragón, pero al mismo tiempo pueden provocar la menstruación, así que lo que se recomienda es que mientras se busca la correcta dirección a París, donde crecen debajo de las coles, en el mismo momento que se pueda intuir, o producir la fecundación, debe la mujer dejar de tomar estos alimentos, dejando que sea el marido quien los describa, y le recuerde su sabor.

Este periodo en la vida de la mujer es vital, tanto para ella como para el retoño que va a llenar esa familia, por lo que todo lo escrito en este apartado debe ser refrendado por el ginecólogo de cada mujer, porque no existen dos individuos idénticos, y lo que puede ser bueno o malo para unos, puede ser al revés para el otro, sino consulta la palabra dietóxico.

Durante el embarazo no es conveniente abusar de la vitamina C, ni tampoco de la vitamina A que, concentrada en el hígado de los animales, hace que éste sea desaconsejable en los primeros meses de embarazo, ya que la vitamina A, no se elimina, sino que todo ser vivo la acumula en su propio hígado, y su exceso no es recomendable para el feto en formación, como tampoco es recomendable la carne roja o poco hecha. Sí son excelentes fuentes de oligoelementos y vitaminas para el feto el consumo de remolacha y uvas, aunque no precisamente en ese orden, ni juntas.

Soluciones naturales a posibles problemas del embarazo

Náuseas y vómitos:
Tomar tostadas o galletas secas sin sal ni azúcar, para llenar el estómago sin líquido

Ardor de estómago:
Aumentar el número de comidas al día, sin aumentar la cantidad, sino la frecuencia

Estreñimiento:
Es muy importante la ingesta de fibra, también en ayunas, una taza de agua caliente con zumo de limón o fruta fresca

Hipertensión:
Eliminar la sal y las grasas saturadas, o sea las del colesterol malo, de las comidas, ingerir más pescado a ser posible rico en ácidos grasos Omega 3 y 6, como son el salmón, atún y otros pescados azules

Piernas pesadas:
Comer frutas y verduras frescas, a ser posible crudas, bien lavadas y en forma de ensaladas mixtas, por ejemplo una de lechuga, queso fresco sin sal y dados de piña tropical

La cuestión del sexo del bebé

La astrología china nos afirma que si nuestro bebé es engendrado en cuarto creciente o luna llena, será niño, mientras que si ha sido engendrado en luna nueva o cuarto menguante, será niña.

Hace unas décadas circulaba la teoría sobre la elección de sexo del bebé, basada en que concebir con semen "viejo", el porcentaje de niñas era mucho más elevado que si se concebía con semen "nuevo", que daba un mayor % de niños. Como no cuesta mucho probarlo, el que tenga la ilusión de un sexo determinado para su bebé, nada impide intentar combinar estas dos teorías juntas, que además de ser gratis, no tienen contraindicaciones.

También hay un antiguo dicho que aconseja lo siguiente: para aquellas mujeres que tienen dificultad en quedar embarazadas, "la mujer debe yacer 4 días sin compañía, bebiese luego una taza de infusión de salvia con un poco de sal, y se juntase con su marido, concebirá sin falta"... Tampoco puede hacer daño.

Hoy día se dice que un cierto nivel de estrés de los progenitores, así como si ambos padres son fumadores, dan pie a un mayor % de niñas.


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(Información extraída del Diccionario práctico de gastronomía y salud, Editorial Díaz de Santos ? Madrid, de Miguel Juan Jordá, donde puedes encontrar amplia bibliografía y otras fuentes de información. Este Diccionario se puede encontrar o encargar en las mejores librerías de España y Latinoamérica)

Podéis contactar con el autor en: emejota13@gmail.com



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  • 1 comentario(s)


   Roxana Pino , 15-03-2016
Buenisimo, me orientó bastante esto!!! Gracias



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