Un, dos… Té!


09-01-2013    |   


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Natalia Llopis Benito   Cada vez son más los que han decidido cambiar el desayuno mañanero compuesto por café por un té. Y es que aunque muchos pensaban que jamás les sacarían de su cafelito, los beneficios del té han ido convenciendo uno a uno a más adeptos. Su sabor más suave es perfecto para tomar entre horas sin que siente mal al estómago, y la fuerza que tiene la teína para despertarte es más que la de la cafeína, por lo que es ideal para tomarlo a primera hora de la mañana y empezar el día lleno de energía, además no amarillea los dientes como sí lo hace el café y su color tan oscuro.   El origen de esta bebida está en la China meriodional, y los asiáticos comenzaron a tomarlo hace unos 3.000 años. A Europa no llegó hasta mediados del siglo XVII gracias a los ingleses, que lo trajeron debido a las numerosas colonias que poseían en el sudeste asiático.   Las propiedades beneficiosas del té son muchísimas, entre ellas podríamos destacar que contiene antioxidantes, es drenante, con lo que evita la retención de líquidos; mejora la concentración y la actividad mental, es buenísimo para la resaca, no engorda absolutamente nada, y su impacto en el estómago es mucho más suave que el del café, como ya hemos comentado.   Además, posee un aroma sutil y suave y en cuanto al sabor, todo es acostumbrarse. Se dice que para gustos los colores, pero hablando de té, yo diría que "para gustos, los sabores"; hay cientos de variedades, lo puedes encontrar verde, blanco, rojo, negro, de vainilla, manzana, mango, con canela, frutos rojos... Si hablamos del formato lo verás en bolsitas ya preparadas, o en hebras sueltas, que posee un aroma más intenso y auténtico. Una de las variedades preferidas por los “té-adictos” es el Earl Gray y el Breakfast inglés.    En cuanto a la forma de preparación, es muy sencilla. Es verdad que hay ciertos tés que necesitan de una preparación especial, pero normalmente debes poner un vaso con agua muy caliente, introducir la bolsita de té o las hebras sueltas en una especie de separador, y cubrir la taza o el vaso para que las hierbas comiencen a infusionar. Déjalo actuar durante unos 10 minutos para que la planta suelte todo su sabor. Después retira la bolsita o hebras y termina de prepararlo como más te gusta. Hay quien le pone una rodajita de limón, los ingleses le añaden una pequeña nubecilla de leche y algo de azúcar, solo, con sacarina y en verano, con mucho hielo, un chorrito de limón y azúcar, muy refrescante.   Las maneras de tomarlo son infinitas, al igual que sus variedades. Puedes encontrar té de cualquier tipo desde en tu supermercado de confianza, hasta en tiendas especializadas, como son Tea Shop y Tearium.   El té es una bebida poco valorada en nuestro país pero que poco a poco va ganando terreno al café. Inténtalo tú también y seguro que te conquista.

TAGS    CAFÉ TINTO DE VERANO




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