Las mejores proteínas


29-07-2013    |   


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No es algo nuevo comer insectos, muchas sociedades lo llevan haciendo desde antiguo, pero también es cierto que en las civilizaciones occidentales solo causan repulsión.

Es difícil concebir que después de pasarnos la vida espantándolos a manotazos, ahora tengamos que verlos como un manjar, pero en ello están empeñados diferentes organismos internacionales.

En este mundo en el que tantos se mueren de hambre y otros tantos están acabando con los recursos disponibles, parece lógico volver la mirada a esta fuente de nutrientes, que abundan a nuestro alrededor en cualquier parte del mundo.

Existen alrededor de 1600 especies de insectos aptas para el consumo humano, 527 de estas son parte de la dieta de 36 países de África, 29 de Asia y 23 de América.

Entre los más consumidos figuran los escarabajos, grillos, mariposas, saltamontes, hormigas y abejas, según un estudio de Naciones Unidas.

La costumbre de comer insectos o entomofagia, se ha ido perdiendo según el hombre se ha ido civilizando, así esta costumbre habitual en América en la época prehispánica, actualmente está en desuso si exceptuamos a México, donde se consumen aún hoy en día con deleite.

Es más común que se consuman en zonas rurales que en urbanas, donde es prácticamente imposible conseguirlos, no nos imaginamos nuestros modernos supermercados con un pasillo dedicado a todo tipo de bichitos.

Solo en algunos restaurantes de lujo y como un reclamo no exento de esnobismo, podemos encontrar algunos platos elaborados con insectos, pues hace algún tiempo se pusieron de moda.

Para promover su consumo, se debería mejorar la presentación y hacer promociones para atraer a los posibles consumidores.

Los insectos comestibles tienen gran cantidad de proteínas y grasas, más que la carne de vacuno o el pescado, además proporcionan mucha energía.

Por ejemplo 100 gramos de orugas, contienen 53 gramos de proteínas, 15 % de grasas, 17 % de carbohidratos y un valor energético de 430 kilocalorías.

Pero en lo que son especialmente ricos, es en aminoácidos esenciales, de gran importancia en la dieta porque el hombre no puede sintetizarlos. Son especialmente ricos en valina, lisina, leucina e isoleucina.

Las cantidades de proteínas oscilan entre el 9.5 % de algunas hormigas hasta el 77 % o 78 % de algunas especies de avispas.

En el lado opuesto diremos que casi no contienen fibra.

En México suelen tomar chapulines o pequeños saltamontes, gusanos del maguey, chicatanas y escamoles, estos últimos difíciles de conseguir, son muy apreciados y se denominan el caviar mejicano, consisten en huevas de hormigas.

En España solo se encuentran en Madrid, en el restaurante Punto MX de Roberto Ruiz, que nos prepara escamoles en tacos o a la bilbaína y con un enorme éxito.

Hace unos pocos años y tras los primeros intentos de consumir insectos, Sanidad prohibió su consumo, probablemente por desconocimiento.

Meses atrás representantes de la ONU y expertos en el mundo de la nutrición, se reunieron en Chiang Mai, al norte de Tailandia, para estudiar el modo de promover su consumo. Quizás sea una buena vía para atajar las hambrunas que asolan el mundo.

Deberemos acostumbrarnos en un futuro no muy lejano a comer otro tipo de animales, que están desperdiciados en el planeta y que pudieran ser la solución cuando falten otros, que sin duda desaparecerán por el expolio del hombre.

TAGS    CAVIAR PESCADO




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