El Bazaar de Madrid


26-01-2013    |   


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Natalia Llopis Benito

 

Sin duda el plan más difícil es cuando quieres hacer una velada diferente, especial, pero que no se pase de presupuesto. Es como el que a la hora de vestir quiere ir “arreglado pero informal”, parece una tontería, pero es absolutamente inevitable estar un largo rato delante del espejo viendo qué te pones. Pues lo mismo ocurre con los restaurantes, cuando buscas sorprender y tienes de esos días que te apetece sentirte especial, te pasas al menos dos horas rastreando por Internet y releyendo el tarjetero en el que tienes tu información más preciada: tus restaurantes. En este ya has estado, a este otro vais siempre, este no te acabó de convencer del todo, y bueno, este último era carísimo para lo que era.

 

Aún así, sigues empeñado en buscar ese sitio que seguro que existe y del que todo el mundo no para de hablar, pero que tú no tienes ni idea de cual es, y justo hoy necesitas saberlo. Ese sitio es Bazaar.

 

Este sitio cumple todos los requisitos para hacer de “fondo de armario” en el mundo de los restaurantes. El local está decorado con mucho gusto, es una mezcla entre un sitio moderno pero acogedor; en colores blancos, con luces bajas que aportan intimidad, y unas bonitas mesas y sillas blancas, todo a juego. En las paredes puedes encontrar alacenas con botellas de vino, plantas y tarros de cristal llenos de pasta, legumbres y harina, como si se tratara de la típica cocina que toda mujer sueña con tener, pero en versión restaurante. Consta de dos plantas, la planta “baja” (lo entrecomillo porque se encuentra más alta que la calle) es más pequeña y está llena de ventanales que dan a la castiza calle Libertad. Si bajas las escaleras, que por cierto están rodeadas de unas estanterías de madera robusta preciosas, te encontrarás con la otra zona del restaurante. Ésta última es mucho más grande, pero no pierde el ambiente acogedor ni el encanto, ya que sigue pareciendo una preciosa cocina de revista de decoración.

 

Por supuesto hay que hablar de su carta, porque aunque no lo parezca, estamos hablando de un restaurante. Lo primero que llama la atención son los precios. Nada de la carta sobrepasa los 11 euros, y la oferta es inmejorable. Fusiona platos y alimentos típicos de la cocina mediterránea como el bacalao con aceite de ajo y sepia, o las carrilleras de cerdo con reducción de Pedro Ximénez, con platos árabes como el cous-cous, o de naturaleza francesa como el exquisito mousse de foie templado con queso de cabra gratinado y miel, e incluso asiáticos, entre los que destaca claramente el roastbeef de atún con chutney de mango, exquisito.

 

Los postres no se quedan atrás, ya que tienen una variada selección de tartas, helados y bizcochos, como el hecho a base de nueces y chocolate.

 

La única pega que podemos encontrar en Bazaar es que los fines de semana no reservan mesa, por lo que tienes dos opciones: o vas pronto a cenar, en torno a las nueve o nueve y media, o tienes paciencia y esperas. El resultado merece la pena.

El restaurante Bazaar se encuentra en el centro de la capital, exactamente en la calle Libertad 21. Para más información:
Restaurante Bazaar

TAGS    QUESO VINO




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