Christian:
No todos son tìtulos en la vida, estàn los que los tienen como simples adornos en las paredes de sus casas y estàn los que realmente los aplican.
Conozco mucha gente con titùlos de diversos indoles que no saben nada de nada, y no solo dentro de la gastronomìa.
Es cierto lo de los institutos de enseñansa, muchos solo buscan sacarles dinero a sus alumnos y la formaciòn final es muy mala. Hace muy corto tiempo estube hablando con un profesor de un instituto muy renombrado en la Argentina y yo le criticaba el poco nivel de exigencia que tenian, a lo que me contestò que si fuese por èl ni la cuarta parte aprovaba, pero que si aumentaba la exigencia se le iban los estudiantes y que no cobraba su sueldo....
Es claro tambièn que esto de los "titulos" en gastronomìa no lleva muchos años, que es una modalidad con pocos años en el mercado y de la cual han sacado rentabilidad muchos. Yo mismo dejè de dar clases en un instituto privado cuando el instituto no ponia de su parte lo que debìa, no solo mi sueldo, sino el respeto debido a la formaciòn de sus alumnos, y quieras o no si yo seguia en èl abalaba eso.
Hay muchos profesionales que se han formados con otros profesionales y a fuerza de traspirar la camiceta, trabajando y trabajando duro, estudiando y aprendiendo por su cuenta, claro que como en todo: "debes constantemente estar actualizandote" y no dejar de estudiar y aprender.
Te pongo solo un caso:
Chef Ferran Adrià
Hijo de la inmigración llegada a Barcelona en los años 50 y 60, Ferran Adrià nació en la población obrera de Hospitalet de Llobregat hace 40 años, y empezó fregando platos en un restaurante sin pretensiones de la populosa y cercana playa de Castelldefels.
Con esfuerzo autodidacta y talento para la creatividad pero también para la organización, ha subido al Olimpo de la gastronomía con El Bulli (
www.elbulli.com), su restaurante situado en Cala Montjoi, Rosas (Gerona), en la elitista Costa Brava. Junto a sus múltiples negocios, ha dedicado enormes esfuerzos a elaborar un enciclopédico tratado que es algo así como el evangelio culinario según Adrià. Se trata de El Bulli 1998-2002 (El Bulli Books y RBA), que muestra todos sus platos de las cuatro últimas temporadas. Es una buena guía para entender cómo su cocina puede ser un show de los sentidos y comprender la técnica de sus creaciones, como la famosa gelatina caliente, una aparente contradicción resuelta con artes orientales.
Un saludo: Norberto
Norberto E. Petryk
www.norbertopetryk.com.ar
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