Manuel Julbe LA MESA COMO MEDIO DE UNION LA RADIO PARA SU DIFUSION
Aunque se llamaba Talía no era ninguna nereida marina, ni tuvo nunca tantas hermanas como según nos contaron los griegos de su homónima. El nombre se lo debía a su padre, un biólogo marino que se apasionó por las algas. Con su progenitor bajó al fondo de los océanos a conocer y a buscar lo que el científico llamaba el alimento del futuro. Creció entre rocas, olas y arenales, alimentada con gónadas de erizo, holoturias, anémonas, caracolas y algún que otro pescado o crustáceo que su madre le cocinaba. Había oído hablar de ella ya que se pasaba la vida, de país en país, dando conferencias sobre las virtudes culinarias e incluso terapéuticas de esos bichos. Por fin coincidí en un seminario que organizó el Ayuntamiento de la ciudad francesa de La Rochelle en combinación con el acuario y algunos restaurantes de la ciudad. Tras aprender las cualidades de las ?Sacoriza Polichides? o de la ?Imantalia Elongata?, sin olvidar a la ?Undaria Pinitifida?, pude desgustarlas en empanada, en caldo, con sopas de ajo, en filloas y no sé de cuantas maneras más. Talía afirmaba que los mayores consumidores de estos productos eran los orientales y sobre todo los japoneses que incluso las llegaban a importar de Galicia. Pero ella no temía por sus suministros ya que había conocido a Manuel Loureiro, químico y tan apasionado como lo fue su padre de este mundo. Allá en Castiñeiras, parroquia del municipio coruñés de Ribeira, en la Ría de Arosa, el gallego luchaba contra viento y marea para dar a conocer esos productos que él enlataba y convencer a todo aquel que quisiera escucharle de que del mar no sólo salen sardinas o mejillones. La muchacha estaba al corriente de los últimos experimentos del de Castiñeiras. Sabía que estaba ensayando con lo que los catalanes llaman ?espardenyes?, ?llongos? o ?pastisets?, holoturias que también son conocidas como cohombro de mar real y con anémonas u ortigas que los paisanos de Valle Inclán denominan ?conas de vella?. Pasé unos sabrosos y yodados días con Talía entre platos completamente desconocidos para mí y sus oxigenados cabellos que me envolvían como algas de los más profundos mares.
Se formó en la escuela de hostelería de la Casa de Campo en Madrid del 1992 al 1995. Tras graduarse empezó su trayectoria profesional como 2º de cocina en el restaurante Paradis (1995-1997).
Cocina Hermanos Torres is accoladed with two stars by Guide Michelin, a maximum three Repsol Suns by the most important Spanish dining guide and a green Michelin star for their sustainable efforts.
Incluir en su carta recetas de nuestros mayores, revisadas con su instinto creativo, conservar los sabores y comidas de nuestra huerta y de cocinar con productos tradicionales, le ha servido para convertir a Almoradí en un referente comarcal a nivel gastr