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Cuando Alguien No Te Da Miedo Lo Mejor Es No Hablar de él


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Hay veces que me pongo delante de este ordenador y no sé por donde empezar a escribir. No por falta de ideas ni por no querer explicar mil cosas que veo y siento, y en la cabeza empieza ese sin parar de ideas que querrías decir, gritar y explicar y en ese momento es cuando llega el "debo contar". Eso es bueno, sí seguro, pero le vas hacer muy feliz a ese elemento, mejor déjalo, sus malas maneras se están volviendo contra él, no merece la pena.

Miras lo bueno de la vida, que te lo estás currado, hay cosas mejores, y empiezas a mirar un poco hacia lo que te quedaba por hacer, por luchar.



Cuando salga este editorial habré hecho algo que llevaba tiempo rondándome por la cabeza. Intentaba saber si el miedo es superable si se puede tener fe ciega en alguien que no lo conoces, si serías capaz de compartir tus sentimientos más profundos en 55 o 60 segundos, si serviría para algo, si es una locura... Te preguntas mil cosas y se te pone la adrenalina a cien sólo de pensarlo, sólo de recordar las viejas pesadillas de caerte por un barranco y despertarte sudoroso en la cama.

Piensas en lo que fue y es tu vida y si el miedo es algo con lo que se nace o se va generando al paso de los años, si se puede luchar contra él. Te puedes volver más reflexivo mientras caminas en la vida. Entonces qué es el miedo, cómo nace, a qué edad empezó todo, cómo fue quien encendió la mecha del miedo. ¿Cuándo lo empiezas a dominar? Son muchos los pensamientos y sentimientos que te pueden rondar en la cabeza,
y entonces empiezan las preguntas. A lo mejor empezó con la primera niñera que te encerraba en una habitación y te decía "verás cuando venga el hombre del saco" y entonces con tu corta edad empiezas a generar ese miedo, o mejor dicho tu miedo, y el reflejo de sus miedos seguramente, y sales a la calle y te señala a una persona castigada por la vida y te dice: "Mira ese es el hombre del saco y si te portas mal te llevará". Y así y de muchas otras formas se van generando los primeros miedos o si no puede ser cuando en el colegio los curas y auxiliares eran capaces de pegar, de decirnos que iríamos cada día al infierno simplemente por hablar con tu compañero de pupitre. Será por eso o por los castigos corporales de esa vieja forma de enseñar un padre exageradamente duro a la hora de decirte lo que tendría que ser la vida. ¿Y nos enseñaban lo que era de verdad la vida? ¿O nos hicieron ver la vida con sus ojos? ¿Cuándo uno recupera su propia vista?

En cada momento de la vida a cada uno le nace el miedo de difente forma, hoy en día es difícil decir y no mirar coincidencias mobing en el colegio; esto no es nuevo, ya lo pasamos muchos. Me da miedo pensar que hay muchos niños que nacerán con miedos, llegarán a ser mayores que los llevarán toda su vida sin ser capaces de intentar quitárselos ni intentarlo o sólo intentar taparlos con algún tipo de droga. Me da pena ver como gente joven se suicida cada año por sus miedos, sus soledades, por no haber sabido ni encontrado la mano donde agarrarse ni al que dé la vida, ver cómo se puede dejar la casa arreglada, la ropa planchada y acercarse a un balcón y hacer ese vuelo soñando con la libertad de vivir sin miedo (Mariana ayudante de cocina 2006) ponerse debajo de un puente, encender la música y tomarse las pastillas que le decían que tenía que tomar cuando estaba deprimida y le daban los miedos (Paquita, pastelera 2006)... Podría hablaros de otras gentes que conocéis todos, famosos cocineros, y de otros que por ser menos conocidos no se habla. Y quiero reafirmar esto porque, aunque no lo parezca, este editorial está hecho para vosotr@s, para que penséis y miréis el mundo de otra forma.

Podría haberos contado cosas que parecen más bonitas que esto pero no lo son, lo prometo. Al miedo se le puede ganar sin pastillas, a base de hablar, de mirar de apoyarte en alguien o en varios, en tener el alma abierta y desear no perderla y recuperarla si se escapaba, no creo en las pastillas cuando las dan porque en el fondo cuando alguien le vuelve un poco de miedo se quiere volver a agarrar a ellas, y no, esa no es la solución, no es mi caso pero lo veo.

Podría contaros cómo he estado cocinando en Madrid para el Ministerio de Pesca y presumir de lo bien que lo hice y qué fuerte me vi. Y lo bien que salió todo. Podría decir que ya están aquí las mejores guías y que seguimos en las importantes y que este año 2007 en el que entramos será genial, y que si no llego a salir este año en las guías me habría llamado y escrito mucha gente para decir que ya no es lo mismo, no está igual, pero la vida es así sigues estando en las mejores y no te llega ni una carta para decirte felicidades, pero la vida es así y hay celebrar los momentos bonitos: un sol, una estrella y un 9,50 es como un Oscar que se recibe cada año y si un año no lo tienes no pasa nada, lo importante es estar bien con uno mismo y repartirlo entre los que te rodean.



Podría deciros las acciones que hice en los hospitales con los niños con enfermedades graves y lo bien que lo pasamos juntos, lo que me dieron y pudimos compartir juntos. Podría cotaros los ratos que compartí en la clase de cocina con las chicas con problemas de alimentación en el hospital de Son Dureta (Palma de Mallorca) y de la complicidad que tuvimos sobre lo feliz que soy al poder compartir el tiempo con ellas.

Podría contaros la suerte que he tenido de poder pasar unos ratos con los niños con parálisis cerebrales profundas y de poder compartir con ellos esas natillas de chocolate dándome cuenta de la belleza de sus sonrisas, de la rapidez de su mente, de dejarme agarrar su manos y poder besarles. Gracias.

Podría hablar de las clases de cocina para las farmacéuticas de Baleares, las conferencias que he impartido este mes en Murcia, Cambrils, Barcelona... Podría hablaros de los momentos vividos en mi restaurante este mes y deciros que han ganado los momentos buenos a los fallos cometidos.

Podría contaros cómo un corazón se sana mirando. Podría deciros tantas cosas...
Contaros que el gobierno español quiere que se congele todo el pescado para combatir el anisaki. Podría contaros que el gobierno japonés va a defender el sushi de los intrusismos de cocineros de otros países porque usando ese nombre hacen verdaderas guarradas y caras porque un sushi de aguacate a precio de atún... Podría contaros que eso tenía que hacerlo España hace tiempo para defender su paella y México sus taquitos.

Podría contaros que ya sé después de 7 años como va a ser Cocineros sin fronteras en acción. Lo contaré la semana que viene.

Como veréis podría contaros mil cosas antes pero al final decidí contaros todo esto para deciros que este domingo me lancé en paracaídas en Lillo desde 4.000 metros. Y repetí. Detrás se quedaron mis miedos. Que todo se puede curar y que sólo hay que ser fuerte, porque más problemas tienen esos niños que nosotros.

Dentros de 15 días colgaré el editorial donde os felicitaré el año, las navidades y la suerte de vivir. Un beso a tod@s.



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Koldo Royo Coloma

LA COCINA ES AMOR

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