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Un Chocolate Ecológico de Calidad: Chocolateorganiko


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José Luis Arpide
Profesor de Antropología Cultural en la Universidad de León (España)



Con motivo de la vigésima edición de los premios Alimentos de España, que otorga el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la modalidad de Promoción agroalimentaria, le ha correspondido un accésit a la mejor acción promocional de producción agrícola a ChocolateOrganiko, conocido por nuestros lectores, ya que tuvimos ocasión de hacer una cata de su chocolate negro (Ver A Fuego Lento nº126).

Logo de la marca
COMIENZOS
En enero del 2006 es cuando ChocolateOrganiko comienza a comercializar sus productos. La filosofía de esta marca desde el principio fue elaborar un chocolate no solo de gran pureza en su contenido de cacao, igualmente el resto de sus componentes debían proceder de cultivo ecológico, por ello la presentación y comercialización de sus productos, se realiza en tiendas especializadas tales como Mantequerías Cuenllas, Gold Gourmet, Oh Delicatessen, Isolee, y El Obrador de la Plaza de Oriente.

En el mes de febrero del 2006 en la Exposición Art Madrid, Alberto Corazón presenta la cama tipográfica, diversos elementos del mundo del diseño se exponen ante la vista del público en una cama, entre otros productos se seleccionó este chocolate. En marzo en el salón de Alimentaria 06 de Barcelona, comienza su contacto con el mundo comercial ampliando su distribución en Madrid y Barcelona.

Poco después, el Comité de Agricultura Ecológica concede a ChocolateOrganiko el certificado de producto ecológico para sus láminas de chocolate. En mayo, invitado por el Ministerio de Agricultura presenta sus productos en el Pabellón de Productos Ecológicos en el Salón Internacional del Club de Gourmets.

Las revistas más prestigiosas del mundo de la moda, el diseño o la gastronomía tales como Wallpaper de Londres, Z¡NK de Nueva York, Vogue, Metrópoli, EP3, Vivir el Vino o revista Gourmets se hacen eco de sus productos y diseños de marca.

En el mes de septiembre y a través de la distribuidora de vinos y productos delicatessen Wiekontor-Freund, sus productos se comercializan en Alemania.

El Comité de Agricultura Ecológica certifica toda la gama de productos de ChocolateOrganiko, por lo que se convierte en la primera marca de chocolate española que comercializa chocolates, bombones y trufas ecológicos.

El Consorcio de Turismo de Madrid les invita a participar en unas jornadas de promoción de los productos más exclusivos de España en Regent Street (Londres). Sus trufas y chocolates pudieron ser degustados en el Open de Golf de Madrid, Master 2006.

A finales de ese mismo año participa en el III Salón del Chocolate de Madrid y en el II Salón del Chocolate de Barcelona, respectivamente.

En marzo del 2007, nosotros mismos tuvimos ocasión de realizar una docena de catas dentro del I Salón Internacional del Chocolate en Astorga (León) donde sus láminas de chocolate negro fueron incluidas en la citadas catas, con gran acogida del numeroso público que participó en ellas.

En el Vigésimo Primer Salón Internacional del Gourmet, recientemente celebrado (Ver artículo aparte, en este mismo número), nuevamente ha contado con la presencia de esta marca, ya afianzada en el mercado español y europeo.

Hecha esta presentación, tuvimos ocasión de hablar con Carlos Ortiz del Río, alma mater de esta empresa, quien amablemente nos recibió en su fábrica de Alcalá de Henares, allí nos comentó sus ideas, inquietudes y la experiencia apasionante de haber podido realizar y además con gran éxito, un sueño largamente acariciado, el haber puesto en marcha una fábrica de chocolate, con todos los riesgos e incertidumbres empresariales que eso conlleva y en un sector muy competitivo. Entre otras cosas, nos muestra cómo el luchar por una idea, por muy arriesgada que parezca, puede dar sus frutos (en este caso provenientes del cacao). También señala algunos puntos relativos a la situación de los productos ecológicos en nuestro país y su aceptación por los consumidores. Queda patente, entre otros temas, cómo el reconocimiento a la calidad pasa primero por el extranjero. (Entrevista realizada el 31 de marzo del 2007).

Carlos Ortiz. Foto: Laura Alonso
ENTREVISTA
José Luis ARPIDE: ¿Qué fue lo que te impulsó a decir: voy a dedicarme al mundo del chocolate?

Carlos ORTIZ del RIO: Nosotros veníamos del mundo de la publicidad nos gustaba mucho el diseño industrial, esa era la base, la idea surgió ya que al ser amantes del chocolate, no veíamos esto en ningún producto atractivo para el consumidor. Conocíamos a Ricardo Martínez, el dueño del Moulin au Chocolat (Madrid) y pensamos ¿por qué no vamos a poder nosotros hacer un producto nuevo?, con un diseño vanguardista y a la vez que sea un producto de calidad. El tema es que como nosotros teníamos que empezar, no somos segunda generación, lo que dijimos es: para dar credibilidad que lo que ves por fuera es bueno pero lo que hay dentro sea igual o más bueno, lo que hicimos es buscar las mejores materias primas, certificarlas como un producto biológico y hacer un producto cien por cien natural, sin conservantes ni colorantes. Por fuera es un producto de alta calidad, pero por dentro es excelente, de gran calidad.

La idea surgió de eso, que no veíamos un producto así en el mercado, natural sin conservantes, sobre todo sin glucosa, azúcares invertidos y decidimos hacer un producto cien por cien natural con un diseño muy vanguardista.

JLA: El diseño de las cajas con presencia femenina que aparece en las cajas de chocolate ¿es vuestro?

COR: A nosotros nos gustaba mucho el diseño japonés, es un estilo que se conoce por mikado, intentamos hacer una fusión entre lo nuestro y ese estilo minimalista. El propio dibujo esta hecho con muy pocos trazos y se pretende tener mucha expresividad, mucho movimiento, de una manera natural y que acompañase con el producto. Es un producto delicado, natural, un producto que te aporta muchos beneficios y lo que expresan las figuras es un estilo minimalista, con muy pocos trazos, conseguir mucha expresividad.
La colección de bombones de praliné y de avellanas caramelizadas que hemos sacado ahora, también tiene esa influencia japonesa. Es papiroflexia. Es un cubo que no tiene ningún punto adhesivo, se automonta, se encajan las solapas en sí mismas. De esta forma queda completamente cerrado y no necesitas nada artificial que componga ese cubo.

JLA: El que la gente valore vuestros productos será una gran satisfacción y os empujará a que continúes en esa línea.

COR: Esa fue la filosofía desde el principio, un producto saludable que no estuviese adulterado, las propiedades tanto del cacao como del haba del cacao son muy buenas para el organismo y no queríamos modificar esa pureza. Queríamos darle al consumidor un chocolate negro que fuese ácido, afrutado y con todos los matices que tiene nuestro chocolate y pensamos que lo hemos conseguido. El azúcar que lleva es azúcar de caña y no saturas en azúcares, no empalaga, te queda la boca limpia al probar lo que es el chocolate. Eso es lo más interesante, el dar al consumidor un producto natural, con esos sabores y esos aromas que ya se empiezan a olvidar en la industria.

JLA: Ya que el chocolate era el alimento de los dioses, dentro de esa filosofía, que siga siendo así, pero transportado a los humanos, sin adulteraciones ni cambios.

COR: Todo esto que estamos viendo a diario, con el tema de los trasgénicos, que se utilizan en pastelería, como por ejemplo grasas de palma, de coco, te lo venden como chocolate pero tiene de todo menos chocolate. Te voy a comentar una anécdota de una compañera venezolana que le pedí que me trajese chocolate de su país, ya que coincidía que venía su madre a España. Le pedí que me trajese el chocolate de allí, el que consumían ellos, pensaba que iba a ser muy diferente, más puro, cogida del haba de cacao, era lo que yo me imaginaba. Me dijo: ?No te preocupes yo te voy a traer chocolate riquísimo que nosotros tomamos allí? y me trajo Nestlé. Tenía otro nombre pero estaba fabricado por Nestlé. Miré los componentes y tenía un montón de ingredientes añadidos, casi de todo menos cacao.

Para mi era muy llamativo, ni siquiera los que lo producen, aprovechan sus valores alimenticios básicos y los componentes que contiene. Es curioso.

JLA: En el mercado español ¿qué expectativas veis, tanto a corto como a medio plazo?

COR: Creemos que nuestro mercado está más fuera que dentro, en España todavía no hay una cultura del producto biológico, vamos muy retrasados respecto a Alemania, el Reino Unido, ya no decir Canadá, son países que llevan veinte años por delante de nosotros. Con el tema de los certificados ecológicos, por ejemplo, somos diecisiete comunidades con su respectivo certificado y en el extranjero no lo entienden. Por ejemplo Alemania tiene un logotipo para todo el país, pero aún así viendo como estamos trabajando nosotros, se demanda mucho porque la gente tiene más cultura del producto ecológico y eso representa un eso muy importante fuera, aquí en España va lento porque dentro de cinco, diez años, cuando para el producto biológico haya más supermercados, más tiendas ecológicas, nosotros ya estaremos posicionados en el mercado, por lo cual seremos un referente. Somos pioneros en España en la fabricación de trufas, bombones y de chocolate biológico.

Hay gente que hace tabletas de chocolate ecológico pero no hace trufas o bombones. El cien por cien de la materia prima que utilizamos es biológica, la miel, las especias, las coberturas, las frutas confitadas, todo es biológico, el azúcar de caña...

JLA: Cuando hicimos las catas de tus chocolates en el Salón de Astorga, hubo quién preguntó que si además del cacao, el resto de ingredientes era ecológico.

COR: Hay una normativa europea que te permite que el cinco por ciento de los ingredientes que no sean ecológicos, pero si en la Unión Europea existen como biológicos esos componentes los tienes que comprar.
Por ejemplo España no produce fruta confitada biológica y la tenemos que importar de Italia, no hay tampoco productores de mantequilla (ecológica) y fíjate si hay vacas, tenemos que traerla de Francia. Toda la materia prima la tenemos que traer de Europa para conseguir fabricar el producto y certificarlo.
Por eso, el premio que nos han dado, por el esfuerzo que hemos hecho en conseguir esa calidad del producto, lo han visto como un valor muy importante.

JLA: Coméntanos un poco más extensamente el tema del premio.

COR: Estamos dentro de los productos biológicos de la promoción agroalimentaria, el premio ha sido a la puesta en marcha de un producto innovador y vanguardista, con una gran calidad, el posicionarlo en tiendas delicatessen y tiendas gourmet especializadas. También toda la parte promocional de un producto español, ya que hemos salido en revistas en Estados Unidos, en Singapur. Hemos hecho un producto tan atractivo, que fuera nos lo han pedido para mostrarlo. Tanto es así que en diversas ferias, gente de otros países no se creía que estuviese elaborado en España. No se creían que hubiésemos innovado tanto, eso ha sido lo interesante que en un año hayamos conseguido sacar un producto de altísima calidad, con un diseño muy vanguardista, hemos empezado a abrir mercado en Austria, Alemania, Reino Unido y posicionarlo en tiendas de delicatessen en España.

JLA: ¿Qué tipo de empresa es Chocolateorganiko?

COR: Es una empresa familiar, de mi mujer y mía, en la que somos socios los dos. Ella no trabaja directamente, pero es la socia capitalista. A partir de ahí todas las decisiones que se toman se hacen entre los dos. Los dos venimos del mundo de la publicidad y la comunicación y del diseño, por lo que cada vez que tenemos que hacer algo, estudiamos muy bien cómo comunicarlo, cómo posicionarlo. A quién tenemos que dirigirlo. A la hora de diseñar cualquier producto también. Tenemos nuestras discusiones, pero eso está bien, ya que ella es más racional y yo más apasionado, por lo que hay un equilibrio.

Cuando decidimos sacar la trufa de romero, era una apuesta muy arriesgada, ya que la gente no está acostumbrada a esos sabores. Buscamos sabores que podían funcionar como el té y la canela, sabores muy reconocibles y luego sabores más vanguardistas como el clavo y el romero. Hemos visto después que han funcionado los cuatro, en ventas están prácticamente muy equilibrados, el clavo es el que quizás ha tenido un poco menos de venta, aunque en algunos casos la circunstancia ha sido de una empresa que tenía el logotipo negro y quería un producto que hiciese juego, no por el tema del sabor.

JLA: Sabiendo que veniais del mundo del diseño y la publicidad y aunque habéis tenido el asesoramiento de Ricardo Martínez, el dar el salto y abrir una fábrica de chocolate ¿os ha sido muy complicado?

COR: Una de las pasiones que siempre hemos tenido ha sido el chocolate, nos ha gustado siempre tener información, siempre habíamos estado investigando sobre los tipos de cacao y nunca habíamos pensado en montar una fábrica, pero es un producto muy interesante. Es como el que es apasionado por los vinos, estudia las añadas, etc. a nosotros nos pasa igual con el chocolate, hemos hecho viajes, vas a París o vas a Bélgica y allí por donde pasábamos, buscábamos el chocolate que tenían y los bombones. Como era un producto que nos gustaba muchísimo, sobre todo que veíamos que no se innovaba, fue cuando surgió la idea, mezclar dos pasiones: el chocolate y el diseño.

Ricardo lo que nos aportó fue esa parte técnica. Compramos las máquinas, nos metimos en la inversión y después empezamos a fabricar. No es un producto complicado a la hora de hacerlo. Nosotros pensamos que todo el que tenga interés puede hacer cualquier cosa que se proponga. Si tienes interés, si tienes pasión, puedes hacer perfectamente lo que quieres.

Dentro del diseño hay una parte muy importante, la parte creativa y esa parte la hemos empleado para el diseño del producto. El hacer trufas de romero, de clavo, es una innovación en el mercado.

JLA: ¿Habéis recibido por parte de los consumidores algún tipo de comentarios para saber que vais por buen camino?

COR: Sí, hemos recibido muchos comentarios y han sido fantásticos, la gente ha probado el producto y le parece algo excepcional. Nos ha pasado en Ferias, que la gente joven es la que más me ha sorprendido, no le importaba ni el precio ni la innovación del producto, lo compraban. Hay gente que sabe que el producto es natural. En este sentido hemos tenido suerte. Tiene muy buena aceptación. A la gente le gusta, le gusta también el diseño, lo bueno de las tiendas delicatessen, la gente que trabaja allí que también entiende, lo ofrece porque es un producto de calidad y la gente que va a comprar a este tipo de tiendas le gusta informarse de lo que compra. Por ejemplo, en una tienda de vinos, la gente va tranquila, a disfrutar el vino que compra y en el caso del chocolate le gusta leer, qué ingredientes lleva, cómo está fabricado, es un tipo de público que va a disfrutar con la compra, por lo que se informa.

Igualmente, comentamos el tema del maridaje, pensamos que es un producto muy interesante para maridar. Por ejemplo, un cliente nuestro comentaba que compró una latita de trufa de clavo y que se había sentado tranquilamente a leer y a tomarlo con una copita de vino dulce, un Oporto, ?ponerme a leer y al cabo de un rato había acabado con la lata?. Por eso el tema del maridaje es también muy interesante.

JLA: El hecho de haberos concedido el premio, ¿os puede servir para afianzar vuestras ideas y seguir trabajando?

COR: Es cierto, esto nos da muchas energías. El hecho que la ministra de Agricultura dé un premio a un producto que se encuentra entre los más selectos de España. Antes de esto, en septiembre pasado, la Consejería de Turismo de Madrid nos había propuesto hacer unas degustaciones en Londres, en Regent Street, en un mercado de productos delicatessen españoles. El que te llamen, el ir a degustar el producto, es como lo que pasó en el Salón del Chocolate de Astorga.

En la pasada campaña de Navidad, ha habido quien probó nuestro producto y decidió incorporarlo en sus regalos, incluso quitando marcas que ellos tenían en las cestas de Navidad, porque decían que era muy buen producto. Estos distintos detalles son los que te animan a continuar y a ser cada vez más exigentes para que el consumidor pueda disfrutar.

Agradecemos a Carlos del Río tanto sus comentarios e ideas, como el habernos proporcionado a todos los amantes e interesados por el chocolate, un excelente producto.



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Para ponerse en contacto con el autor de este artículo:

jgarpide@hotmail.com



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