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esta de moda el pan pero de verdad es de toda la vida

Las Cuestas de Enero con Pan, Son Menos



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Tatiana Suarez Losada
La cocina me apasiona desde pequeña y desde entonces no he dejado de aprender

Después del derroche navideño en materia de caprichos culinarios, vinos y regalos, tenemos los bolsillos y la despensa en estado poco menos que calamitoso. Sin embargo, nuestro paladar de finos gourmets y nuestro estómago sigue siendo el mismo, nos siguen reclamando delicias que nos seduzcan, que nos hagan soñar y recrearnos, que nos transporten a ese mundo maravilloso del placer gastronómico.
 




¡Que no cunda el pánico!, no hace falta gastar mucho dinero para gozar de la buena mesa, no hace falta desplegar complicadas técnicas culinarias, lo único que necesitamos es recapacitar, mirar a nuestro alrededor y fijar nuestra atención en las cosas más pequeñas e insignificantes que están ahí, en silencio, esperando que les demos una oportunidad para demostrarnos sus cualidades y brillar con luz propia en nuestra mesa. Son como esos pequeños mendigos a los que nadie presta atención, porque poco o nada tienen que ofrecernos, a los que no vemos ningún atractivo...

¿En qué casa del mundo no hay una o más barras de pan seco? Ese pan, que ayer nos colmó de placeres con su tierna miga y su crujiente corteza, yace hoy, casi sin vida, en un rincón de la cocina, dando sus últimas boqueadas y esperando un final y un destino que casi siempre es el mismo: la basura.

Pues no, no hay derecho a que un elemento tan placentero termine sus días de esta manera. Volvamos la mirada a las recetas rústicas de nuestros pueblos y veremos que muchas de ellas incorporan felizmente el pan seco. Son muchas las fórmulas que nos ofrecen, desde las inconmensurables migas, presentes en casi todas las provincias, hasta los postres más golosos y entrañables, como las torrijas, pasando por las sopas más variadas.

Veamos qué podemos hacer nosotros con esta ?vieja gloria? para devolverle el esplendor y la vida, y de paso, controlar nuestra economía y poner a prueba nuestro ingenio culinario.


Pan de ajo
He aquí una deliciosa manera de aprovechar esa barra de pan del día anterior que anda dando vueltas por la cocina. Basta con abrir la barra por la mitad, eliminar parte de la miga y cubrirla con la siguiente preparación: en un cuenco, mezclar con un tenedor un poco de mantequilla en punto de pomada, 1 diente de ajo machacado (con prensa-ajos), 100 g. de queso gruyère rallado (u otro que funda bien) y perejil picado. Cubrir ambas mitades de la barra de pan con esta mezcla y meter al horno precalentado a 220º C durante 10 minutos aproximadamente, o hasta que el queso se haya derretido y el pan esté ligeramente dorado y bien crujiente. Servir inmediatamente, como aperitivo o como acompañamiento de otro plato.


Sopa de mestizaje
Esta sopa, cuya receta me proporcionó mi amiga Chuchi, una mujer extraordinaria, fantástica cocinera y mejor amiga, con quien he compartido algunos de los momentos más intensos y más divertidos de mi vida, es una feliz combinación de la tradicional sopa de cebolla francesa y la no menos típica sopa de ajo española. El carácter francés le aporta elegancia, y el español le proporciona solera y empaque. Ambos consiguen una peculiar sopa que resulta adecuada para cualquier ocasión, incluso para una cena con invitados, y sin embargo apenas afectará a nuestro bolsillo.

Ingredientes para 4-6 personas:
Pan seco (de varios días)
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla mediana
1 diente de ajo
un poco de pimentón (opcional)
1 tomate pequeño troceado (ó 1-2 cucharadas de salsa de tomate o de tomate triturado)
2 litros de caldo de carne o de ave
2-3 pimientos choriceros
sal
pimienta negra recién molida
nuez moscada
pimienta de Cayena (opcional)
4-6 huevos

Preparación:
1)Quitar el pedúnculo y las semillas a los pimientos choriceros y ponerlos en un cuenco con agua templada hasta que se ablanden.

2)En una cazuela amplia, preferentemente de barro, calentar el aceite y rehogar en él la cebolla picada hasta que se ablande. Añadir el ajo picado muy fino o machacado con un prensa-ajos y rehogar brevemente sin que tome color. Seguidamente, incorporar el pimentón y mezclar fuera del fuego para que no se queme. A continuación agregar el tomate, rehogar unos minutos e incorporar el pan troceado. Mezclar a fondo con una cuchara de madera y añadir 1 œ litro de caldo, que deberá estar muy caliente, y los pimientos. Llevar a ebullición, sazonar al gusto, bajar el fuego, tapar y cocer durante 30 minutos aproximadamente.

3)Rectificar el punto de sazonamiento y añadir el caldo restante. Sacar los pimientos, extraer la pulpa con ayuda de una espátula de goma y añadirla de nuevo a la cazuela. Batir con batidor de varillas para romper un poco el pan y unificarlo con los demás ingredientes. Añadir más caldo si fuera necesario, dependiendo de la consistencia deseada. Cascar los huevos y añadirlos a la sopa, tapar y cocer a fuego lento durante unos minutos hasta que la clara haya cuajado, pero no así la yema, que deberá mantenerse líquida. Servir inmediatamente.

NOTA. Si se desea, se puede triturar la sopa. Los huevos también pueden servirse escalfados, sobre la sopa. Se congela perfectamente.


Puding de pan con mermelada
El pan seco se presta gustoso a postres entrañables y deliciosos, como este puding de pan, sencillo y barato de hacer, que hará las delicias de familiares y amigos. Si se tiene gran cantidad de pan, se puede hacer más de un puding y congelar. Una vez descongelado, estará como recién hecho.

Ingredientes para 6-8 personas:
100 g. de pan seco
œ litro de leche
50 g. de pasas de Corinto
œ vasito de ron o brandy
100 g. de azúcar
3 huevos
œ frasco de mermelada de albaricoque (o de melocotón o naranja)
80 g. de azúcar
un poco de zumo de limón, para caramelizar el molde

Para acompañar y decorar:
Natillas muy ligeras
Guindas
Melocotón en almíbar, o nata montada

Preparación:
1)Hacer un caramelo con los 80 g. de azúcar un el zumo de limón y caramelizar un molde grande o varios moldes individuales de suflé. Dejar enfriar.

2)Poner las pasas en remojo en el licor.

3)Calentar la leche sin que llegue a hervir. Trocear el pan, ponerlo en un cuenco amplio, añadir la leche caliente y dejar reposar hasta que se ablande.

4)En otro cuenco, batir los huevos con el azúcar y añadirlos a la mezcla de pan, junto con las pasas, el licor del remojo y la mermelada. Mezclar a fondo y poner en el molde caramelizado.

5)Meter al horno precalentado y al baño María durante 45 minutos aproximadamente, o hasta que esté cuajado y ligeramente dorado. Dejar enfriar antes de desmoldar.

Servir acompañado de unas natillas ligeras muy frías o de nata montada y decorar al gusto.

NOTA: Este puding también puede hacerse en el microondas. Para ello, basta con poner la mezcla en el molde (preferentemente de corona) e introducirlo en el microondas a media potencia durante 10-12 minutos, o hasta que esté cuajado, pero no seco. Es importante recordar que la cocción continúa fuera del microondas. También pueden utilizarse moldes individuales, en cuyo caso la cocción será de 5-6 minutos aproximadamente.
 



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AFUEGOLENTO EMPLEO


AUTOR DESTACADO

   

ALBERTO GÓMEZ LETÓN

"Cocinero, Asesor Gastronómico de Restaurantes, Pesadilla en La Cocina y Top Chef"

3 recetas publicadas

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