Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí (enlace a página de cookies).

Aceptar Cookies
6013 recetas de cocina   |   15795 noticias de gastronomia   |   433 autores   |   19 empresas



El Origen de la Cocina


share by WhatsApp

La cocina es una habilidad o arte que el ser humano fue aprendiendo, según evolucionaba.

Cocinar no se refiere solo a cocer o asar los alimentos al fuego, es algo más complejo, es el arte de combinar unos ingredientes que armonicen y nos proporcionen un buen sabor. Cocinar es también preparar una buena ensalada y en ella no interviene de ninguna manera el uso del fuego.

Parece ser que los primeros indicios en cuanto a actividad culinaria se refieren, aparecen hace 1,9 millones de años, de la mano del Homo erectus y antes de que el hombre empezase a cultivar.

Relativamente en el tiempo, podemos decir que el ser humano empezó a cocinar casi en los albores de su existencia, probablemente como algo innato a su propia naturaleza.

Esto se ha podido saber estudiando los molares, el tamaño y la masa corporal de esos primitivos seres humanos. Poco  a poco los seres humanos se han ido adaptando a la comida cocinada, cambiando sus piezas dentales, su digestivo, órganos, sus papilas gustativas e incluso su modo de considerar el acto de comer.

Comer era y sigue siendo un acto social, esos primeros hombres se reunían para elaborar la comida y después comerla todos juntos, más o menos como ocurre hoy en día. Nos cuesta encontrar algún acto social en el que se reúna gente, en el que no haya comida.

Es pues la cocina algo inherente al ser humano, unido íntimamente a su naturaleza, por lo que a pesar de las prisas de hoy en día, el tiempo reservado a cocinar y comer debería respetarse por encima de todo. Por tanto cocinar nos hace humanos.

Aplicando técnicas de cocina a los alimentos, mejora su sabor, sus características y son más fáciles de digerir, al descomponerse los almidones y proteínas.

Alguna teoría apunta a que todo fue fruto de la casualidad, como casi siempre, y que fueron homínidos anteriores al erectus, los australopitecus, quienes golpeando la carne entre piedras para ablandarla, vieron como saltaban chispas que producían fuego, empezando así a asar los alimentos.

La cocina surge pues de la necesidad del hombre de alimentarse. Al principio imitaba a los animales que le rodeaban e ingería frutos, hierbas y raíces, tal cual las ofrece la naturaleza. Así mismo comían huevos de pájaro y pequeños animales, por supuesto crudos.

Posteriormente el hombre se hizo cazador, así empezó a ingerir proteínas de calidad con lo que el tamaño de su cerebro aumento. El hombre se convirtió en omnivoro.

El siguiente paso fue el uso de la sal, al lavar los alimentos en agua de mar, descubrieron el agradable sabor de los alimentos con este aditivo. Y por último el fuego con el que se consiguió realmente empezar a cocinar.

La evolución de la cocina fue paralela a la del hombre, éste fue descubriendo nuevas técnicas en la preparación de los alimentos y nuevos métodos de conservación. Poco a poco dejó de ser una necesidad y se convirtió en un placer, como apreciamos en la civilización romana. Se buscan nuevas preparaciones y alimentos, así como nuevas técnicas. En el año 90 aC, un tal Ápicius escribió un tratado sobre como preparar buena comida, por lo que es considerado el primer gourmet de la historia. Los romanos además se preocupaban de adornar la mesa y los platos.

Posteriormente empieza la división entre lo sencillo de lo lujoso, sobre todo por las exigencias de los reyes. Aparece el primer gran cocinero francés, Guillaume de Tirel, conocido como Taillevent, a quien le debemos las primeras salsas. Escribió un libro de recetas llamado “Le viandier”.

Los primeros restaurantes surgen en el S. XVI, cuando la demanda en las hospederías así lo exigió. Empezaron a preparar sencillos guisos para satisfacer a los clientes. Se llamaron restaurant, del francés “restaurer”, restaurar como descanso y alimento.

Pero no fue hasta la Revolución Francesa, cuando los cocineros dejaron los palacios y se establecieron por su cuenta, empezando realmente los restaurantes como hoy los conocemos.

La gente empezó a acudir a estos establecimientos, con el único motivo de deleitarse en la cocina. La cocina empezó así a popularizarse y expandirse, surgiendo los diferentes estilos culinarios.

Ante esta demanda empiezan a tener importancia los cocineros, apareciendo los grandes chef, Antonin Carême  (1784-1833) fue uno de los grandes elaboradores de técnicas y recetas, dio gran importancia a la pastelería y fue uno de los inventores de “la alta cocina francesa”. Posteriormente Auguste Escoffier (1846-1935), organizó y reglamentó todo el trabajo de Carême, habló de uniformes, normas higiénicas, libros de cocina, etc.

Y desde ahí hasta nuestros días la cocina no ha dejado de crecer en ningún momento, demostrando que es parte esencial de la naturaleza humana.


  0 COMENTARIOS







AFUEGOLENTO EMPLEO


AUTOR DESTACADO

   

Koldo Royo Coloma

LA COCINA ES AMOR

368 artículos publicados

246 recetas publicadas

Ver blog del autor









SÍGUENOS
          
SUBSCRÍBETE






Desde 1996, el magazine gastronómico en internet.


© 1996 - 2020. 24 años. Todos los derechos reservados.
SUBSCRÍBETE

Recibe las novedades de A Fuego Lento


SÍGUENOS