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Bistec > Salsa: Te Quiero



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Sandra
¡Quiero chup chup de la cazuela!


 

Querida Salsa:

Soy bistec.
Te quiero. Te quería decir que me siento muy feliz de que lo nuestro haya llegado a mejor puerto que el Prestige en Galicia o que el Titanic en mares lejanos.
Te quiero Salsita, ya no imagino mi vida sin ti.
¿Eres la salsita de mi vida, mi salsa queridísima, la salsa que adoro, salsita mía?
Así, desde el primer día. Nada más verte por la cocina, ya como que me dije que estábamos hechos el uno para el otro, mira por donde. Qué salada tú y yo qué tierno, la verdad sea dicha.
Me acuerdo del primer día que compartimos el plato. ¿Tú te acuerdas? Desde entonces hemos sido inseparables.
Nadie puede decir que no combine bien: Yo Bistec  y tú, Salsita.
¡Formamos una gran pareja!
¿Tú te das cuenta, ¿no?
Me encanta que estés a mi lado. Salsita, la más rica.
Besos
Siempre tuyo,
Bistec.

Años después el curioso diario de Salsita revelaba, aparentemente, el final de ese amor.

Se acabó con bistec, qué pena, pero no quiero volver a verlo en mi vida, ni en un plato ni en la sartén ni en un libro de recetas. Que no, que no, que no me la pega con un tomate ni con una ensalada.
Me da pena recordar los buenos momentos que pasamos juntos, lógicamente, porque yo me sentía como la mejor salsa del mundo y a mi lado no había ninguna mezcla de cebollas de queso o de frutas que se pudiera equiparar.
Pero no aguanto ver a Bistec con otras. Es mi Bistec querido, el bistec de mi vida, el bistec de mis amores, siempre al punto y calentito.
¡Finito! No quiero sufrir.

Por su parte, Bistec le escribía esta carta a Bechamel:

¿Bechamel? Hola querida, soy bistec. Nos conocimos en la cocina de mi casa ¿Te acuerdas? He reñido con Salsa, la acompañante de mi vida. Celos. Si estás enamorado es difícil que te guste pensar que tu pareja está en otro guiso. Por ejemplo con una dorada o un besugo. La salsa de mi vida, ¡No la comparto con nadie!
Ahora quiero rehacer mi vida? Podría ser junto a ti, si tú quieres. Tú estás muy rica. Podemos contactar a través del e-mail para conocernos mejor y me explicas cómo te gustaría el bistec, si crudo, al punto o doradito, con sal o pimienta. A lo mejor estamos hechos el uno para el otro.
Un beso,
Hasta pronto, espero tus noticias,
Bist.


La bechamel respondió al bistec...

Hola Bistec. Lamento decirte que de momento no será posible ese conocimiento porque salgo con los canalones y además no se puede esperar una nueva relación teniendo otra pérdida tan reciente, querido? ¿De qué me vas?

Recibe un cordial saludo de la Bechamel.

Pobre Bistec, no iba a ser tan fácil encontrar un nuevo amor. Tal vez tenía que intentarlo, pero no tan rápido, amigo, no tan rápido, que hay parejas que no son fáciles de reemplazar. Salsita le dio una segunda oportunidad por ese mismo motivo y de momento siguen juntos. Seguramente para siempre y a pesar de todo.

-Cuestiones que se pueden debatir en torno a lo referido en el escrito:

¿Qué opinarían los canalones de que la bechamel se entendiera con el bistec?
Igual también se pondrían celosos.
 



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