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La Comida de los Astronautas


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En mayor o menor medida, todos nos hemos hecho una idea de lo que comen los astronautas y un gran número de nosotros, seguramente imaginamos una alimentación a base de pastillas y concentrados como hemos visto mil veces en las películas.

Pero nada más lejos de la realidad, realmente no es que coman del todo como cualquier mortal, pero su dieta se asemeja más a la normalidad que a la ciencia ficción.

Lo primero que debemos saber es que disponen de bandejas que se sujetan a las piernas, mediante una cinta que va en su parte posterior. Estas bandejas disponen de unas placas de velcro para sujetar los recipientes que contienen los alimentos, también a la derecha y en la parte superior van provistas de imanes, donde quedan bien sujetos los cubiertos, que por supuesto son metálicos, y las tijeras para abrir los envases.

En un primer grupo de alimentos estarían las bebidas y comidas deshidratadas, que son la mayoría, así pueden llevarse al espacio alimentos que pesan y abultan menos.

En cuanto a las bebidas, disponen de una gran variedad: café, café con leche, zumos, batidos variados, etc., excepto bebidas con gas, pues estas en condiciones de microgravedad producen sensaciones extrañas.

Los envases de las mismas son una especie de bolsas con una caña insertada en una válvula, esta tiene una abrazadera para evitar que el líquido se escape, cuando no se bebe. Para consumirlas basta con incorporar agua por la válvula y rehidratarlas.

También deshidratadas disponen de comidas preparadas, de estas llevan platos muy variados como: macarrones al queso, patatas gratinadas, pollo con arroz, crema de espinacas, consomé de pollo, etc. También cereales y huevos revueltos para el desayuno, así mismo deshidratados.

Todos los envases son paquetes flexibles, para que abulten poco en el contenedor de deshechos. Hay que tener en cuenta que el mayor problema de la nave, al igual que ocurre en los barcos, es el espacio.

Aunque parezca mentira, también disfrutan de algunos alimentos sin preparar, como carne. La carne puede conservarse a temperatura ambiente, gracias a un proceso de cocción llamado radiación ionizante. El aspecto de la carne irradiada, es más apetitoso que el de la comida deshidratada; se puede aplicar a carne de ternera, pavo y en breve a más alimentos. Se envasa en bolsas de plástico. Estas carnes irradiadas constituyen un segundo grupo de alimentos.

También llevan un tercer grupo de alimentos, que son los parcialmente deshidratados, en estos se ha extraído solo una parte del agua, consiguiendo así una textura blanda. Se mantienen bien a temperatura ambiente, pues el proceso a que se han sometido impide la proliferación de microorganismos.

Este grupo de alimentos son sobre todo frutas, como pera, melocotón o albaricoque y se envasan en bolsas flexibles y transparentes.

En un cuarto grupo tendríamos los alimentos termoestabilizados, este proceso de termoestabilización mantiene los alimentos a temperatura ambiente. Este grupo es muy numeroso y en el figuran: yogures, pescado (atún y salmón), tomates, jaleas, jamón y la mayoría de las frutas. Se presentan en envases cilíndricos de apertura facil.

Por último un quinto grupo que corresponde a la comida natural, sin ningún tipo de preparación, como galletas, chocolatinas y cacahuetes. Se envasan como siempre, en bolsas flexibles y transparentes.

Para que las comidas sean apetitosas y completas, disponen también de condimentos, de los que hay una gran variedad; si bien los astronautas prefieren sobre todo los picantes, porque en el espacio se pierde en parte el sentido del gusto, como otro efecto más de la gravedad. La sal y la pimienta van disueltas en líquido en unas botellitas, la sal en agua y la pimienta en aceite, porque estos granos sueltos si se derramaran podrían dañar los instrumentos de la nave; en cambio en forma líquida el vertido consistiría en grandes gotas flotantes. La mostaza, mayonesa o salsa de chiles, se envasan en bolsitas individuales.

Normalmente en la nave no cabe una nevera, por lo que no se puede llevar comida fresca o congelada, solo en algunas misiones esto es posible y pueden permitirse todo un festín, por ejemplo de fruta fresca.

Los astronautas pueden ver los menús en el ordenador y seleccionar lo que quieren. Todos los menús han sido elegidos por ellos antes de partir y supervisados por un nutricionista.

El rehidratador de alimentos es un aparato que dispensa agua caliente o fría, a través de una aguja inyectora, directamente a las bolsas de comida o bebida.

El horno para calentar tiene dos compartimentos, uno para envases rígidos: horno de convección y otro para envases flexibles: horno de conducción. Funcionan a temperaturas entre 71º y 85º.

Algunos alimentos se encuentran en sus envases, sujetos a las paredes del módulo, para así ocupar menos espacio.

Como hemos visto la alimentación en pastillas tendrá que esperar, incluso en el espacio, comer es un placer.


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