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La Clóchina de Valencia, una Joya Del Mar Mediterráneo


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En las aguas de Valencia se puede encontrar este pequeño manjar.

El Puerto de Valencia se caracteriza por tener unas aguas tranquilas, saladas y nutritivas, y, además, por ser muy ricas en plancton y minerales, propiedades que hacen que la clóchina de Valencia sea una auténtica joya del mar Mediterráneo, criándose entre 22 y 23 grados.

Este puerto es el único donde se permite esta práctica, pero el cultivo de la clóchina de Valencia no es una novedad. La primera batea se colocó en las aguas del puerto en 1890 y hasta hoy el sistema de producción ha seguido siendo idéntico: plantación, cosecha y recolección. Los clochineros son unos auténticos agricultores del mar.

La gran acogida de la clóchina de Valencia se basa en datos, durante la primera temporada se recogieron 35.000 kilos y, actualmente, son 350.000 kilos los que salen a la venta desde estas aguas.

En veintidós bateas, pequeñas plataformas flotantes, situadas en la zona norte del puerto, es donde se cría la auténtica clóchina de Valencia. Está diferenciada totalmente del mejillón gallego y catalán, ésta es más pequeña, con un color anaranjado, un intenso sabor yodado, textura cremosa y muy jugosa. También tiene distinto al mejillón gallego y catalán su carácter estacional y que es un bialvo que prácticamente no es manipulado durante su periodo de cultivo.

La cría de la clóchina de Valencia es un auténtico ritual, pues el ciclo de este molusco está regido por el calendario lunar. En el mes de septiembre el embrión es lanzado al mar y desde noviembre hasta abril viven enganchados en cuerdas, ya que de cada batea cuelgan unas 400 cuerdas. Es allí donde filtran el agua y se alimentan durante todos estos meses hasta su recolección, llegan a filtrar unos 60 litros al día.  

Después de meses criándose con los mimos de los clochineros, que cambian de posición las cuerdas y las sacan al sol de vez en cuando, con la luna de llena de abril empieza la temporada pero la recolección de la clóchina que dura hasta la luna menguante de agosto. Durante estos meses este pequeño manjar es el aliado perfecto para tomar una tapa.

Hace unos años, en 2007, la Agrupación de Clochineros del Puerto de Valencia creó la Marca de Calidad ‘Clóchina de Valencia’. Con esta marca sólo quieren proteger esta variedad de molusco, ya que fuera de la temporada que hemos descrito, pasa a llamarse mejillón.

Si no la conocías, ya no tienes excusa para ir a Valencia y pedirla en un restaurante o comprarla y cocinarla, ya que otra de sus características es la facilidad para ser cocinada. Cuando la pruebes, no dejarás pasar más por alto su encanto. 


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