Año IIINumero 33
| firman en esta edición | |
| Miguel Lobato Windows Restaurant | |
| Manuel Julbe Agustina Mujer Lenta | |
| Evelyne Ramelet Primavera... Pensando en Cocina Ligera | |
| Joan Berenguer Viaje a La Rioja | |
| Josep Lluís Seguí Efectos Gástricos Secundarios | |
| Susy Yacar Los Robots de La Cocina | |
| Matteo Gaffoglio Si El Francocondado Me Fuera Contado... | |
| Edgar Alvarez Capsicum Annuum: Pimiento | |
| Karina Pugh Briceño Las Historias de Amor y Cocina de América Latina | |
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Para efectos gastronómicos secundarios, los que produce el fingido orgasmo de Sally (Meg Ryan) en la más que famosa secuencia de eso, del fingimiento de un orgasmo femenino, en la película “Cuando Harry encontró a Sally”. La situación se da en un restaurante de carretera, prácticamente con las mesas llenas, de las que en muchas de ellas surgen improvisados, sorprendidos, espectadores del hecho: ese orgasmo que la Sally-Ryan representa para Harry-Billy Cristal. Tras la representación, excelente, de Meg Ryan-Sally, una vecina de mesa le pide a la camarera que le sirve lo mismo que a ella... Lo que es tanto como suponer que el plato ingerido por Sally contiene efectos excitantes, placenteros, que conducen al orgasmo. |
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El hambre, las ganas o el deseo de tomar un buen filete, primero, y una hermosa mujer después, llevará al Frank Chambres de la versión realizada por Bob Rafelson en 1981 de “El cartero siempre llama dos veces”, a emplearse como mecánico de coches en el restaurante de carretera donde va a parar en su vagabundeo por una América en plena depresión económica, como la del mismo vagabundo. Es significativo que en esta versión de la novela de James Cain la aparición de Cora, la mujer que complicará a Frank Chambers en el asesinato del marido, aparezca en la cocina. Si el sueldo, incluida la comida, que le ofrece el dueño del restaurante no es suficiente para animar al vagabundo a establecerse en el restaurante, sí que lo será la visión de la mujer (ese crucial momento que en la novela se resuelve con una sola frase: “Entonces la vi”). Frank Chambers, el de los pies inquietos, ve a la mujer, la cocinera, y un nuevo deseo, ganas o hambre le surge: devorarla, digamos, sexualmente. |
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*Se dice que, de hecho, Jessica Lange y Jack Nicholson realizaron el acto sexual en realidad mientras las cámaras filmaban, lo que es una jugosa anécdota cinematográfica, sexual, incluso gastronómica. |
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