La histórica capilla del Colegio Arzobispo Fonseca, joya del patrimonio renacentista, se transforma hoy (19 de mayo) y mañana en el escenario de uno de los acontecimientos gastronómicos más relevantes del calendario nacional: la Cumbre Internacional de Gastronomía “Una Cocina Monumental”. Bajo este evocador lema, la Junta de Castilla y León impulsa una cita destinada a subrayar el poder evocador, cultural y económico de la enogastronomía de la región.
Durante dos intensas jornadas, esta cumbre reunirá a algunos de los más insignes chefs del panorama nacional e internacional. Más de 16 estrellas Michelin se congregarán en Salamanca para rendir homenaje a la cocina monumental, no solo como una propuesta culinaria de excelencia, sino como una expresión viva del patrimonio y la identidad cultural de Castilla y León.
La cita, concebida como un escaparate de primer nivel, contará con un doble enfoque: una vertiente científica, en la que se abordará el presente y el futuro de la alta cocina, y otra demostrativa, a través de sesiones de showcooking en las que los grandes maestros compartirán técnica, inspiración y tradición. Todo ello en un enclave monumental que confiere al evento una dimensión simbólica inigualable.
El respaldo institucional ha sido clave para hacer realidad esta iniciativa. La Junta de Castilla y León lidera la organización de la cumbre, en colaboración con la Confederación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la región (HOSTURCyL), el Ayuntamiento de Salamanca, la Diputación Provincial y la Universidad de Salamanca. Un esfuerzo conjunto que pone de relieve la voluntad de convertir a Castilla y León en epicentro de la excelencia culinaria y el enoturismo, apostando por un modelo de desarrollo sostenible que se ancla en su inmenso legado cultural y natural.
La gastronomía, en este contexto, deja de ser un mero acto de nutrición para elevarse a categoría de arte y discurso patrimonial. Esta cumbre no solo busca celebrar el presente de la cocina castellanoleonesa, sino proyectar su potencial en los escenarios globales, consolidando a la comunidad como un destino de referencia internacional.
En definitiva, “Una Cocina Monumental” no es solo un evento culinario, sino una declaración de principios: la alta cocina como motor de identidad, de economía y de orgullo colectivo. Castilla y León se presenta así, ante los ojos del mundo, como una tierra que sabe saborear su pasado y servirlo con visión de futuro.