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Año VNumero 89

Sky Blue Mallorca

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editorial
Nunca Más
por Koldo Royo
Los Sucesos de Rafael López-Quintano de Ballesteros (1er Capítulo, 2ª Parte)

(Antonio Gázquez). Cuando el sol comenzaba a tocar el horizonte, los hombres y las mujeres hicieron un círculo alrededor del fuego y un miembro de los más viejos se aproximó con carne envuelta en hojas de helecho y la dejó sobre el fuego atravesada por unas estacas. Otra parte de la carne la echó en un cuenco de barro, que había sobre el fuego(3). Comí con ellos una tajada de carnero salvaje, y después probé el caldo oscuro de la cocción, que me pareció sabroso por las hierbas que en él se habían cocido, junto con la sangre del animal (4) . Apenas se fue el sol sentí frío y me aproximé al fuego. Los demás integrantes del grupo se acurrucaron unos con otros para darse calor. Con la digestión entré poco a poco en calor, que me hizo caer en un sueño apacible junto a las brasas.

A la mañana siguiente me desperté con las primeras luces de un sol rojizo y el olor del carnero todavía de mis manos. Algunos miembros del grupo ya estaban removiendo las brasas y avivando el fuego, no debía apagarse en ningún momento. Los observé por unos instantes y comprendí que había retrocedido unos 8.000 años de nuestra era. Me hallaba en uno de los asentamientos de Zawi Chemi Shanidar (en el actual Irak) (5).

Allí estuve dos días escasos, tenía la necesidad de recorrer otros caminos y encontrarme con asentamientos y ciudades. Cuando me despedí del grupo comprendí que estaba asistiendo al inicio de la sociedad humana, y los carneros que comimos iban a ser los primeros animales en domesticar, puesto que al principio eran cazados. Pasado el tiempo, desde Anatolia a Palestina, las diferentes comunidades humanas fueron domesticando la cabra, el buey y el cerdo. La alimentación de estos grupos primigenios era muy variada: recolección de frutos y bayas, y caza de pequeños animales, cuando aprendieron técnicas de acecho y batida pudieron cazar animales mayores. »»
Restaurante La Sarga, Jaén
GUÍA DE RESTAURANTES DE JOSÉ ONETO
Una imagen de la sala

Este establecimiento se encuentra en la famosa localidad de Cazorla, prestigiosa por los encantos naturales de su sierra, gran municipio de la comarca del Alto Guadalquivir de la provincia jienense, muy conocida por sus terrenos montañosos de muy alta calidad medioambiental y natural, donde se ubica la población, repoblados de pinares y con una flora y fauna variada y abundante, enmarcada en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

Se trata de “La Sarga”, un acogedor restaurante de un ambiente de lo más agradable y atractivo. Su coqueta sala está decorada de una forma extremadamente cuidada en el más mínimo detalle. Así, todas y cada una de sus mesas están totalmente vestidas con una atildada mantelería en forma de enagua, hasta abajo, recubiertas con cubremanteles bordados y con unos bonitos encajes a juego con los elegantes cortinajes que dejan ver el sorprendente paisaje de los frondosos valles verdes de la sierra de Cazorla a través de los inmensos ventanales por donde penetra una luz impresionante durante todo el día. Además, otros tantos elementos decorativos sencillos pero atractivos repartidos por el comedor, unidos al extraordinario trato de las chicas que prestan su servicio en este establecimiento, hacen que la estancia en La Sarga, durante una comida o cena, sea de lo más cálida y placentera. »»
Hotel Husa Santo Domingo, Córdoba
GUÍA DE RESTAURANTES DE JOSÉ ONETO

Ubicado en pleno centro de la localidad cordobesa de Lucena, el Husa Santo Domingo se erige como uno de los lugares más emblemáticos de esta localidad. Este hotel, situado estratégicamente en el corazón histórico de esta ciudad, se encuentra en las instalaciones del convento Nuestra Señora de la Victoria, que data del siglo XVIII. Gracias a la apuesta decidida de la cadena Husa, ahora los lucentinos pueden disfrutar plenamente de las instalaciones de dicho cenobio y contar con este simbólico y representativo edificio. Esta edificación se encontraba en un estado prácticamente ruinoso. Pero esta empresa hotelera decidió un buen día hacerse cargo de las obras de rehabilitación de la vieja y abandonada abadía para convertirlo en un confortable y lujoso hotel, como en el que ahora se ha transformado, pero respetando rigurosamente sus antigua fisonomía, de tal modo que en la actualidad presenta el mismo aspecto que antaño, pero con unas instalaciones totalmente nuevas y renovada.

Este moderno establecimiento hotelero, con categoría de cuatro estrellas, dispone de 30 habitaciones climatizadas con baño completo, televisión vía satélite, teléfono directo, acceso a Internet... etc. Y todos aquellos servicios necesarios para asegurar al cliente una estancia sumamente tranquila y confortable. »»

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