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Madrid, 23 de enero de 2026. — El municipio ibicenco de Sant Antoni de Portmany, uno de los principales destinos turísticos de esta isla, presenta este año en el marco de FITUR su nueva campaña de promoción turística bajo el lema “Un lugar para celebrar”, una propuesta que pone el acento en la experiencia, las emociones y, sobre todo, en las personas. Concebida para prensa y redes sociales, la campaña busca proyectar una imagen más completa, diversa y auténtica del municipio, alejada de clichés y conectada con su identidad real.
Calas de aguas transparentes, senderos junto al mar, pueblos donde el tiempo parece detenerse, mercados locales, mesas compartidas, deportes al aire libre, arte, tradición, gastronomía de kilómetro cero, celebraciones familiares o un “sí, quiero” frente al Mediterráneo. Sant Antoni de Portmany, situado al oeste de la isla de Ibiza, se reivindica, así como un destino ideal para celebrar la vida en todas sus formas, desde los grandes acontecimientos hasta los pequeños momentos cotidianos.
La campaña se da a conocer en la Feria Internacional de Turismo, que se celebra del 21 al 25 de enero en Ifema Madrid y reúne a más de 255.000 profesionales de 156 países, un escaparate clave desde el que el municipio quiere reforzar su posicionamiento internacional.
Un destino plural y con identidad propia
A tan solo 15 kilómetros de la ciudad de Ibiza, Sant Antoni de Portmany se abre al Mediterráneo a través de una amplia bahía frente a la isla de Sa Conillera. Cada tarde el sol se despide aquí con uno de los atardeceres más emblemáticos del Mediterráneo, tiñendo el horizonte de tonos dorados y anaranjados. La vida local se articula en torno al puerto, el Passeig de ses Fonts y el paseo marítimo, donde terrazas, restaurantes y comercios conviven con una intensa actividad y una marcada identidad local.
Desde este núcleo parten embarcaciones que recorren la costa oeste, conectando con calas de aguas turquesas, acantilados y espacios naturales de gran belleza. Pero Sant Antoni es también interior: pueblos con encanto, caminos rurales, mercados tradicionales, bodegas familiares y un calendario cultural que refleja la esencia de la isla. Un territorio donde disfrutar de deportes náuticos y actividades al aire libre, descubrir el patrimonio local, saborear la gastronomía de proximidad o simplemente dejarse llevar por el ritmo pausado del entorno.
Esa diversidad de paisajes, ritmos y formas de vivir es la base de la nueva campaña. Bajo el lema “Un lugar para celebrar”, Sant Antoni de Portmany se presenta como un destino que se vive durante todo el año, donde conviven playa y naturaleza con cultura, tradición, deporte, ocio familiar y una forma de vida que conecta con quien lo visita.
Celebrar lo cotidiano y lo extraordinario
La campaña se articula en distintos ejes temáticos, expresados a través de eslóganes que conectan directamente con la experiencia del viajero. Las playas y el entorno natural se reflejan en “Un lugar para celebrar lo que tenemos”; los atardeceres y la calma, en “Un lugar para celebrar sin interrupciones”; el arte, la tradición y la cultura, en “Un lugar para celebrar desde el alma”; y el ocio familiar, en “Un lugar para celebrar con los tuyos”.
También hay espacio para el día a día del municipio —“Un lugar para celebrar lo que somos”—, para la gastronomía de kilómetro cero y los sabores del territorio —“Un lugar para celebrar los sabores”—, para las grandes celebraciones vitales como las bodas —“Un lugar para celebrar el amor”— y para la amplia oferta de deportes al aire libre —“Un lugar para celebrar con energía”. Todo ello con el objetivo de mostrar Sant Antoni de Portmany como un destino plural, contemporáneo y auténtico, donde cada visitante puede encontrar su propia manera de celebrar.
Una identidad visual conectada con el territorio
El universo visual de la campaña refuerza este relato con una identidad cromática estrechamente ligada al paisaje y a la esencia del municipio. El rojo terracota remite a la tierra y a la tradición; el verde oliva evoca la naturaleza mediterránea; y el azul marino conecta con el cielo y el mar que envuelven la costa oeste de Ibiza. Una paleta que transmite calidez, equilibrio y autenticidad.
La fotografía, por su parte, apuesta por paisajes abiertos y reconocibles combinados con escenas cotidianas y momentos reales: un paseo al atardecer, una conversación en el mercado, una comida compartida, una jornada deportiva o un instante en familia. En el centro de todas las imágenes están las personas, sus gentes, porque son ellas quienes hacen de Sant Antoni de Portmany un destino único y genuino, capaz de atraer a públicos muy diversos: familias, viajeros activos, amantes de la cultura y la gastronomía, parejas que celebran momentos especiales o visitantes que buscan desconectar y reconectar con lo esencial.
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