¿Se puede comer por menos de 100€ en un restaurante con estrellas?
Es un hecho que los precios de los restaurantes calificados con estrellas Michelin en París han aumentado considerablemente en los últimos años. Según las estadísticas casi en un 50%. La verdad es que para muchos se han vuelto inaccesibles: pocos bolsillos aguantan una cena de 500€ por persona en un 3 estrellas.
Las mejores opciones calidad-precio están en los restaurantes de 1*, que todavía están en la fase de demostrar lo que valen y competir por conseguir más estrellas, donde los precios rondan entre 80€ y 110€ el menú. Hay que tomar en cuenta que los precios son más económicos para almuerzo que para cena.
Acabo de pasar unas semanas en París y mi proyecto gastronómico era visitar los restaurantes de 1* que están en una lista de los 26 más asequibles, según la guía Michelin. Mi selección se basó en precio, credenciales del chef y reseñas de los mejores críticos franceses. Empiezo mis reseñas con uno de mis favoritos:
Frederic Simonin
En una calle tranquila, cerca del Arco del Triunfo, se encuentra este estupendo restaurante, decorado en tonos tierra y negro, elegante y acogedor. Es un marco perfecto para la cocina de Frederic Simonin, quien trabajó con algunos de los mejores chefs franceses, como Joel Robuchon. Simonin crea platos maravillosos tanto por su presentación como por su sabor. El servicio del restaurante es refinado y perfecto, a la altura de la excelente la cocina.
Me deleité con el menú de almuerzo de 85€ y el maridaje perfecto de 2 copas por 35€. Empezamos con un aperitivo de una Royale de foie gras con reducción de oporto y espuma de parmesano, acompañado de una Madeleine de aceituna negra.

De entrante gambas crudas marinadas, con perlas de tapioca y tinta de sepia, y un caldito de las cabezas de las gambas. Siguió un plato primoroso de espárragos blancos con una falsa salsa bernesa.

El plato principal fue un lingote de cerdo de granja asado sobre madera, servido con texturas de betabel y salsa Soubise, y la agradable sorpresa del puré de patata estilo Robuchon que estaba espectacular.

De postre había un Baba al Ron, que por cierto está de moda este año en París ya que lo ofrecían en todos los restaurantes, pero yo preferí “la declinación de chocolate” que consistía en crujiente, helado, mousse y hojas de chocolate, y decididamente acerté con mi elección.

Con el café trajeron una caja de 4 cajones, y en cada uno había deliciosas golosinas. Como ya no podíamos comer más, las empacaron en unas bolsitas para llevarlas a casa.
Fue una comida soberbia que disfrutamos de principio a fin y definitivamente recomiendo este restaurante.
FREDERIC SIMONIN
25 RUE BAYEN, 75017 PARIS
Abierto de lunes a viernes
Menús de cena de 135€, 175€ y 200€

