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El Cacao Y los Mayas (3ª Parte)



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José Luis Arpide
Profesor de Antropología Cultural en la Universidad de León (España)

El Dios Ek Chuak moliendo granos de cacao

Entre las divinidades mayas sabemos que el dios Ek Chuak era el protector del cacao, al que se le hacían ofrendas periódicas para proteger y mantener las cosechas. Esta misma deidad era también protectora de los mercaderes, actividad muy relacionada con el cacao, pues los granos una vez secados y recogidos en sacos eran transportados a los distintos mercados y centros comerciales. Por este motivo era bastante importante tener protegidos las rutas y caminos por los que circulaba este destacado recurso económico.

Lo que sí parece cierto, es que tanto entre los mayas como entre los aztecas no existía una única forma de preparar esta bebida a base de cacao. Al contrario, el chocolate anterior a la Conquista era un conjunto de bebidas, gachas, polvos y probablemente sustancias sólidas, a las que se les podía agregar una gran diversidad de saborizantes.

En la actualidad, en la zona de Chiapas (México) sobreviven pequeñas comunidades de indios mayas lacandones, que conservan algunas de sus tradiciones culturales, entre ellas la forma de preparar el chocolate:

?Las almendras fermentadas y secas se tuestan primero en un comal y se quita la membrana que las cubre. Luego se corta un trozo de una enredadera llamada suquir, que actuará como agente espumante. La parte más dura se muele, después de lo cual la fibra y el líquido se ponen en un colador de jícara y se colocan en una olla de agua, revolviendo; la fibra restante se desecha. Luego el ama de casa muele la parte tierna del suquir con los granos de cacao y maíz tostado; la mezcla se añade, revolviendo el agua preparada y la preparación se bate con un molinillo de madera, sin calentarla ni cocerla. La espuma resultante se retira con una cuchara, se pone encima del atole de maíz y se bebe. Cuando se acaba la espuma, se bebe el líquido de chocolate que sobra, pero la espuma es la parte mas deseada.?

Para realizar ofrendas a los dioses, los citados lacandones preparan la siguiente bebida sagrada:

"La esposa de quien patrocina el rito tuesta los granos de cacao, luego los muele en un metate, no en los molinos de mano de hierro que se usan en la cocina habitual (en realidad lo hace en una choza especial para cocinar que está próxima a la casa del Dios, donde se guardan las efigies cerámicas de los dioses vasija). Mientras muele va mezclando un pasto llamado aakŽ que hace espumar el cacao cuando lo bate con un palito de madera. Luego se agrega agua a la mezcla, se cuela el líquido y se sirve finalmente en cuencos que contienen ya sea balché (un hidromiel de carácter ritual sazonado con la raíz de un cierto árbol) o sak ha (atole de maíz). Después se alimenta con esto a los dioses vasija."

El cronista Antonio Fuentes Guzmán (siglo XVII), al hablar sobre la vertiente del océano Pacífico en Guatemala, nos comenta: "volviendo a registrar las virtudes del cacao, debe saberse que en cuanto sale del fruto exuda un líquido excelentísimo y muy fresco, que los indios toman con gran destreza", pues la pulpa producía "un abundante licor del sabor más suave, entre ácido y dulce, que es de lo más refrescante", sobre todo para mitigar el gran calor de la región. Esta bebida era de de tipo alcohólico, ya que se origina de la fermentación de la propia pulpa de la mazorca del cacao.

Entre los mayas contemporáneos hay una gran cantidad de formas de preparar el cacao para hacer diferentes bebidas. Una de las bebidas más comunes, frecuente en el norte de los Altos de Guatemala, se conoce popularmente como batido y se prepara de la siguiente manera:

"Se muelen los granos de cacao, el polvo resultante se pone en un cuenco al que se agrega agua tibia y mezclando con la mano se hace una pasta. Se le añaden una o más clases de especias; las nativas son vainilla, achiote (un colorante rojizo muy potente), flor de oreja (una flor aromática) y semillas molidas de zapote. Para preparar la bebida se coloca una cucharadita de la pasta en una jícara de agua caliente. Como el cacao es muy caro y los indios guatemaltecos son muy pobres, en el batido suele haber muy poco cacao y sí mucha pimienta."

De esta forma hemos pretendido presentar algunos aspectos básicos dentro de las tradiciones mayas, que nos confirman tanto el conocimiento del cacao como su uso ritual y alimenticio. Algunos de estos usos se perpetuarían en otras culturas.

Nota: Como información complementaria a los tres artículos "El Cacao y los Mayas" (siendo ésta la tercera y última parte= publicados en Afuegolento.com en las ediciones 108 (enero de 2006) y 109 (febrero de 2006) se pueden consultar:
- CARDENAS VALENCIA, Francisco de. Relación historial eclesiástica.
- FUENTES GUZMAN, Antonio. Recordación florida. 2 volúmenes.
- LANDA, Diego de. Relación de las cosas de Yucatán.



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