
Junto a la aldea de Zagrilla, a 7 kilómetros de la localidad cordobesa de Priego de Córdoba. Enclavado en el Parque Natural de las Sierras Subbética, al sureste de la provincia de Córdoba. A tan solo 100 kilómetros de Córdoba, 80 km. De Granada y 100 km. De Jaén. A una hora y media de la Costa del sol. A dos horas de Sevilla, se sitúa la Villa Turística de Priego, un complejo hotelero de categoría de tres estrellas, que se compone de un edificio principal y cincuenta y dos casas independientes distribuidas en siete manzanas que crean con sus calles y plazas un típico pueblo andaluz de paredes blancas y un sol radiante la mayor parte del año. Tiene una capacidad de 221 plazas, 129 fijas y 29 convertible.
En cuanto a la distribución, las casas disponen de dormitorio (uno dos o tres), salón, cocina, baño completo, aire acondicionado, calefacción, hilo musical y televisión en color con mando a distancia. Estas casas están distribuidas de la siguiente forma: 9 estudios, compuesto de salón de estar, baño, terraza 7 minicocina; 18 villas con dormitorios doble, salón, baño, terraza y minicocina; 18 villas con dos dormitorios dobles, dos baños, salón, terraza y cocina; 2 villas preferentes similares a las anteriores pero más generosas en cuanto a espacio y calidad; 5 habitaciones doble.

El resto de las instalaciones constan de un edificio social de 1.400 metros cuadrados compuesto de salón multiusos, dos comedores, restaurante, bar, cafetería, salas versátiles, cocina, servicios y dependencias para el personal que presta sus servicios en el complejo. Asimismo cuenta con un amplio salón de reuniones sociales con capacidad para 150 personas. También dispone de espacios anexos con zonas ajardinadas, piscina, aparcamiento y espacios recreativos y de descanso. Desde la propia villa o a muy poca distancia se puede realizar todo tipo de actividades: excursiones, senderismo, rutas a caballo y bicicleta, parapente y visitas turísticas, entre otras.

Pero aún poseyendo todos esos elementos capaces de proporcionar una estancia de ensueño, este lugar cuenta con un aliciente añadido no menos importante: su gastronomía. La cocina de su restaurante es de una calidad infinitamente sutil. De hecho, muchos amante de la buena mesa, el buen comer, se desplazan hasta este bello rincón cordobés para disfrutar de las exquisiteces culinarias con las que la Villa Turística de Priego sorprende a sus visitantes. Es el llamado turismo gastronómico. El entorno mientras, se degusta un buen plato no puede ser más idóneo. El paisaje que ofrece la Subbetíca cordobesa donde se enclava este complejo, la sensación de encontrarse bien atendido por un personal altamente cualificado y la excelente cocina con la que cuenta la villa, hacen que el cliente se encuentre, en una estancia paradisiaca.
La carta de su restáurente cuenta con especialidades de ámbito internacional, aunque, sin embargo, posee también una cocina puramente tradicional y autóctona de la zona, ya que ésta es demandada por una inmensa cantidad de clientes que acuden a la villa en busca de esos platos típicos del lugar. Como puede ser, por ejemplo, el remojón, una especie de ensalada a base de naranjas, bacalao y huevos duros aderezado todo ello con el delicioso aceite de oliva virgen de Andalucía. O el choto al ajillo con espárragos entero rebozado. Sin faltar el típico y exquisito salmorejo cordobés, que es una crema fría confeccionada con tomates, migas de pan y ajos. Un deliciosos plato que podríamos decir que es el santo y seña de la cocina cordobesa.

