
Por: Conchi de Miguel
Cappuccino, cadena empresarial mallorquina de establecimientos de restauración, acaba de abrir las puertas de su octavo Café Cappuccino. La novedad se encuentra en la calle Sant Nicolau nº 10, exactamente en el espacio que ocupó la antigua fábrica Can Ribas, fundada en el siglo XIX y conocida por todos los mallorquines por sus famosas telas.
Como diferencia, es el único local del grupo que no tiene terraza y el más enfocado al cliente mallorquín, como explica Juan Picornell, propietario del grupo, que hace dos años visitó la tienda, entonces "en traspaso", y quedó prendado del local para aumentar su cadena. Con una extensión de más de 250 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, este café conserva el carácter singular de la tienda, donde en vez de telas se ofrecen otras delicias a los viandantes que transitan la calle repleta de tiendas y moda.
Conjugar lo moderno con lo antiguo es lo que se ha intentado hacer en este Cappuccino creando un bar clásico a la vez que muy depurado. "Dentro de una misma línea, intentamos que cada uno sea diferente a todos los demás y perfectamente adaptado al entorno en que se ubica", comenta Juan. "Por eso creo que éste va a ser el Capuccino preferido de los mallorquines".
Le distinguen, entre otros curiosos detalles, la escalera de madera, la mesa donde hace dos siglos se cortaba la tela y un gran muestrario de hilos que hacen sentir la historia del establecimiento. En total, 120 metros de librería y 1.400 libros originales restaurados (con fechas de 1810 a 1960) se disponen en vitrinas junto a las mesitas de café y las sillas de Thonet, que mantienen la uniformidad de los Cappuccino completando este cuidado mobiliario donde nada es mera decoración y a la vez lo es todo.
Abre de 9 de la mañana a 11 de la noche. Después de los menús de desayuno, de las comidas y su variada oferta para la hora del café, Cappuccino se tranforma al llegar la tarde, creándose un ambiente idóneo para tomar una copa cualquier noche.
Y la oferta gastronómica no es para menos. Respecto a la carta, valorada sobre todo por sus exquisitas pastas, cremas y ensaladas, Juan Picornell garantiza que se escoge el mejor producto: "Compramos el que más nos gusta sin mirar el precio con tal de ofrecer una comida sana, poco manipulada y que siente bien. Y, a pesar de todo, no resulta caro comer aquí si lo comparas con otros lugares -dice-, sabemos que un café te puede costar 1 euro menos pero Cappuccino da ese valor añadido que es de sobra conocido".
CAPPUCCINO GRAND CAFÉ SANT NICOLAU
c/ Sant Nicolau, 10
Palma
Horario: de 9:00 a 23:00
Cerrado: los domingos en verano

