
La palabra crepe, proviene del francés crêpe y ésta a su vez de la palabra latina crispus, las crepes son una masa generalmente en forma de disco y que se elaboran principalmente con harina de trigo. Se sirven habitualmente como base de un plato o postre, con todo tipo de ingredientes tanto dulces como salados.
Los ingredientes más comunes con los que se elabora la masa son: harina, huevos, leche, mantequilla, sal y una pizca de azúcar.
De crepes, podemos encontrar fundamentalmente de dos tipos, la dulces y las saladas, aunque en la elaboración propiamente dicha de la masa, no existe una gran diferencia entre ellas. Podemos encontrar, las más habituales elaboradas con harina de trigo y las que se preparan con harina de alforfón.
Las creps, se obtienen por la cocción de pequeñas porciones de la masa, extendida encima de una sartén y que se dora por sus dos lados.
Las primeras creps, las encontramos en la Bretaña francesa, y de allí se extendió su consumo por todo el país y poco después en todo el mundo. En Francia, es tradicional desayunar crepes el día de carnaval. Las crepes tradicionales de la Bretaña, se sirven con sidra de manzana.
En diferentes países de Europa central, Hungría, Croacia, Eslovenia, Austria, etc. son un plato muy conocido y tradicional.
En holanda son conocidas con el nombre de pannenkoeken que proviene de unir las palabras ?cacerola? y ?torta?, seguramente por su forma y manera de ser preparadas.
Gracias a la versatilidad de las creps, las podemos preparar con casi cualquier ingrediente que se nos ocurra.
Un experimento: el azúcar imán
Necesitaremos:
1 bandeja de fondo plano
6 palillos de madera
1 azucarillo
agua
Lo haremos de la siguiente forma:
Coloca un poco de agua en la bandeja, pon con cuidado el azucarillo en el centro, y dispón los palillos alrededor.
Al cabo de un rato, verás cómo los palillos son atraídos por el azúcar. Esto ocurre por que el azúcar al disolverse en el agua, crea una corriente que atrae a los palillos.

