
La preocupación por los alimentos que forman parte de la dieta habitual ya no se limita a la materia prima como producto final, sino que debe tener en cuenta las distintas manipulaciones y procesos que se suceden desde el nacimiento del animal de granja hasta el instante en que llega a nuestras mesas.
El transporte de animales constituye, quizá, una de las fases de esa manipulación de las materias primas más sometidas al criterio comercial inmediato, por lo que la mejora de las condiciones de transporte siempre se ha visto supeditada a una mayor productividad. La Asociación Nacional de Comerciantes de Ganado Porcino (ANCOPORC), establece cuatro puntos que intervienen de modo decisivo en un mejor o peor transporte del animal: la densidad de carga, el estrés durante la carga y la descarga, la fatiga relativa al transporte y duración del transporte, y la experiencia y práctica profesional.
Sin embargo, la fuerte competitividad a la que nos conduce la globalización de los mercados y, por ende, de las transacciones, empuja a las empresas hacia un nuevo concepto de producción y beneficio: el mercado en que la diferencia queda marcada por la calidad del producto. Y una carne bien tratada desde la crianza del animal hasta el momento de su llegada al matadero tendrá, sin duda, mejor aspecto, textura y sabor que aquélla que haya sido transportada en peores condiciones.
En vistas a ofrecer formación e información alrededor del bienestar animal, tuvo lugar en Toledo (los días 4, 11 y 12 de diciembre) el ?Curso de formación destinado al bienestar animal en las explotaciones, transporte y mataderos? promovido por ANCOPORC.
A lo largo de dicho curso se trataron los siquientes temas: ?Legislación existente en el bienestar de las explotaciones, transporte y en materia de bienestar animal.?, por Dña. Mª Teresa Villalba, Jefe Servicio; ?Comportamiento animal?, por D. José Mª Sánchez, Profesor Etnología, Etología y Protección Animal Facultad Veterinaria de León; ?Bienestar animal en las explotaciones?, por D. Domingo Antonio Manzanares, Inspector Veterinario Oficina Comarcal Alto Guadalentín; ?Bienestar animal en el transporte. carga y descarga?, por D. Domingo Antonio Manzanares, Inspector Veterinario Oficina Comarcal Alto Guadalentín; ?Puntos de parada?, por D. Jesús de la Fuente, Veterinario; ?Diseño de vehículos destinados al transporte de ganado?, por D. Alberto Herranz, Ingeniero Agrónomo; ?Bienestar animal en mataderos?, por D. Antonio José García Díez, Director Técnico Sanitario (GIRESA-Palencia); ?Centros de limpieza y desinfección?, por D. Jesús Llorente, Dr. Veterinario, Responsable Área Centros de Limpieza y Desinfección de Vehículos, Subdirección Sanidad Animal (MAPA); ?Bienestar animal en gallinas ponedoras?, por D. Ismael Ovejero, Profesor Titular, E.T.S.I. Agrónomos, Madrid; ?Nuevas perspectivas y legislación en bienestar animal?, por D. Alberto Herranz, Gerente de ANCOPORC.
Según Alejandro Alonso, Consejero de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, ?Seguridad alimentaria y bienestar animal son ahora los conceptos clave en la producción ganadera?
El consejero, que inauguró el pasado 4 de diciembre el curso de formación sobre Bienestar Animal, destacó la importancia de la formación de técnicos en esta materia, ya que ?las explotaciones ganaderas deben ser conscientes de que criterios como la productividad y la competitividad han sido sustituidos por otros como la seguridad alimentaria, la ecocondicionalidad y el bienestar animal, cuestiones que son cada vez más exigidas por los consumidores?.
El responsable regional de Agricultura y Medio Ambiente señaló a los asistentes que en los últimos años se está asistiendo a un cambio cuantitativo y cualitativo, tanto desde el punto de vista legislativo como desde las demandas de los consumidores, de cuáles son los requerimientos que debe tener la producción ganadera.
En opinión de Alejandro Alonso, hace unos años los responsables políticos, los ganaderos y los técnicos en esta materia tenían como principales preocupaciones lograr una mayor productividad de las explotaciones, así como que estas fuesen competitivas.
?Ahora estos conceptos, aunque importantes, han pasado a un segundo plano? afirmó Alonso, quien añadió que ?ahora las claves son otras: la seguridad alimentaria que hay que dar a los consumidores; la llamada ecocondicionalidad, esto es producir respetando el medio ambiente; el bienestar de los animales, evitándoles el hacinamiento y otro tipo de problemas; y, finalmente, el uso de altas tecnologías en la producción?.
A juicio de Alejandro Alonso, los consumidores no quieren productos que se hayan elaborado en condiciones que puedan considerar éticamente reprobables, bien por el tratamiento de los animales, bien porque no se respeta el medio ambiente, etcétera, y esto se está reflejando en la legislación europea, donde los requerimientos y requisitos de la Unión Europea son cada vez mayores.
Condicionante para las explotaciones ganaderas
Obviamente, estos nuevos conceptos, como el del bienestar animal, van a condicionar la rentabilidad de las explotaciones ganaderas. La nueva legislación exige y exigirá la adaptación de las explotaciones, mataderos, transportes y, en general, todas las instalaciones dedicadas a la tenencia de animales, así como del personal implicado en el manejo de los mismos.
?Todos los sectores implicados en la ganadería debemos adecuar nuestras pautas de trabajo a estas normas, ya que de esta forma obtendremos unos productos con las mejores calidades y garantís, que podrán competir en un mercado cada vez más exigente?, afirmó Alonso.
El transporte de animales vivos está actualmente regularizado y normalizado en España a a partir del R.D. 1041/1997, transposición de las Directivas 91/628/CEE y su modificación en la Directiva 95/29/CE, en las cuales se establecen las reglas legales que deben regir el transporte de animales vivos tales como densidad de carga, duración del transporte, intervalos de descanso, alimentación y bebida, planes de viaje, puntos de parada, etc.

