
Por: Conchi de Miguel
Entre la variopinta lista de restaurantes que alberga Mallorca, merece ya un hueco Sea Restaurant, que con un año de actividad ha conseguido hacer sonar su nombre desde un rincón de la tranquila Cala Estancia. Su propietario, Julián Urbano, lejano profesionalmente del mundo de la hostelería, aprovechó de manera fortuita un local donde dar salida a su afición por la gastronomía. La sabiduría culinaria forjada desde la adolescencia y la ilusión por el buen comer de este mallorquín bastaron para crear un restaurante exquisito a la medida de sus gustos como comensal.
En Sea todo es moderno y acogedor, por fuera y por dentro. Ha nacido en la era de los espacios sin humo y del carné por puntos, dos condiciones que explican que se construyera sin zona de fumadores o que ofrezca un servicio con chófer de vuelta a casa para disfrutar tranquilamente tanto de la comida como de la bebida. ?Es para todos los públicos?, define Julián, que descarta la palabra moda para hablar de Sea como un restaurante gastronómico planteado para permanecer en el tiempo.
A diferencia de otros establecimientos, este proyecto contó desde sus inicios con la figura del chef Manuel Molina, que venía de dirigir la cocina de Refectori (Hotel Convent de la Missió). ?Había probado en muchas ocasiones su cocina y sobre todo me gustaba el cariño con el que hablaba de ella. Cuando le hablé del proyecto que tenía me entendió perfectamente y, como se dice, se juntaron el hambre con las ganas de comer?, recuerda Julián, quien asegura compartir su misma forma de sentir la cocina. Lo que más valora Manuel en su campo de trabajo es la libertad ?porque en el momento que no la tienes dejas de crear y aquí la tengo plenamente?. ?Un cocinero es un artista, -apunta Julián- es el alma del restaurante y tiene la última palabra, aunque yo pueda opinar sobre un determinado plato?. La evolución es constante en la cocina de Manuel, trabaja diariamente a partir de infinidad de detalles y sensaciones que le inspira lo cotidiano: ?Cuando miras el mundo con ojos de cocinero ves platos?, reflexiona Manuel.
Partiendo de esta filosofía, la carta de Sea cambia cada temporada. Ofrece diferentes menús: ejecutivo de mediodía, dos de degustación (el segundo gastronómico largo) y uno sorpresa de nueve platos donde el chef dispara toda su imaginación. Pero la diversión gastronómica no termina ahí. Periódicamente se programan jornadas temáticas (como las ya celebradas del aceite, del foie o del café) con un producto protagonista presente en todos los platos, y además, organizan los ?Jueves del Sea? con un menú especial de 45 euros pensando en quienes suelen ir a cenar fuera de casa este día de la semana: ?Cada jueves elegimos una bodega diferente y preparamos un maridaje, adaptamos el plato al vino, cuando habitualmente es al revés?, explica Manuel. Eso sí, pese al variado público y entre los muchos platos exitosos del restaurante, ya podemos hablar de tres estandartes que no pueden faltar como son el foie, las vieiras o el risotto.
La bodega
Pero Sea esconde un tesoro más: una selecta bodega con 258 referencias entre blancos, tintos, rosados, dulces, champagnes y cavas. Aislada a una temperatura constante de 14 ºC custodia botellas de gran valor. ?Está diseñada de tal manera que al comensal le ofrecemos la opción de visitarla y elegir el vino si lo desea?. Cristal de Bohemia, diseño, tecnología punta para limpiar copas, decantadores para cada tipo de vino? El detalle se cuida al máximo por amor al vino, sensibilidad innata que viene precisamente de su dueño. Y es que Julián tiene un enorme conocimiento sobre el tema, no suele asistir a catas, su fuente tampoco son los libros, sino que se puede decir que todo su saber es el resultado de la experiencia: ?Probando educas el paladar ?señala- y empiezas a catar una y otra botella, con el tiempo llegas a tener tus preferencias personales de vinos y detrás de cada vino hay una uva, así que también te gustan más unas variedades que otras?.
A la hora de crear la carta de vinos, Julián hizo un patrón de lo que quería ofrecer a su público y a partir de ahí se fueron seleccionando botellas hasta conseguir una carta que incluye vinos de corte clásico como Tondonia, Vega Sicilia o Contador, hasta las últimas novedades del mercado, con referencias para un amplio público en gusto y en precio. ?Procuramos que el abanico sea muy extenso porque en España la gente gasta en comer pero no en beber?, comenta Julián, sorprendido por el gusto convencional de la clientela en cuestiones de vino.
Algunas referencias son tan exclusivas que no tienen reposición. El objetivo es cambiar de un año a otro y que las botellas vayan rotando para tener una bodega ?dinámica? con la que se puede hacer una ruta vinícola por España a través de todas sus zonas de origen.
Sin olvidar el vino mallorquín, encontramos en la carta 26 referencias incluyendo vinos de las bodegas más antiguas como José Luis Ferrer, pasando por Binigrau, Miquel Oliver, Maciá Batle, hasta el vino de Formentera Cap de Barbaria, presentado en Nueva York el pasado mes de abril. En definitiva, un buen abanico de posibilidades para los amantes del vino.
SEA RESTAURANT
C/ Congrio, 26
Cala Estancia-Mallorca
Tel.971 261 337
www.seapalma.com
reservas@seapalma.com
Agosto: abierto desde las 20:00 h.

