
Los #Foodtrucks son un tema de moda sí, pero no de frivolidad ni mucho menos banal; la alimentación de una ciudad no es un tema menor, sobre todo en una metrópoli con más de veinte millones de habitantes y en donde uno de cada tres de ellos comemos por lo menos una vez al día fuera de casa.

A los chilangos nos gusta comer bien, bonito y a muy buen precio, y este nuevo modelo de comida urbana cumple con estas cualidades. La comida ambulante así como los vehículos adaptados para despachar alimentos forman parte de una larga y arraigada tradición en nuestra ciudad, desde los abundantes triciclos tamaleros, las camionetitas musicales de helados, y más recientemente los remolques, motonetas adaptadas, vagonetas e incluso camiones acondicionados como multifacéticas cocinas móviles.

¿Cuál es entonces las novedad de los #Foodtrucks?
Además de cuidar estándares de calidad e higiene, la cultura de los #Foodtrucks busca brindar una experiencia completa a sus seguidores. Aunque la alimentación es el eje de este movimiento, la oferta de estos camioncitos va más allá de la comida: incluye también diseño, estilo, música, servicio y sobre todo una gran actitud que se combinan para crear la magia que nos permite sentarnos en una misma mesa a comer junto a un extraño y disfrutar la tarde como grandes amigos.
La comida es claramente el mejor pretexto para detonar este fenómeno urbano que está rodeado de temas nada menos importantes: uso de agua, luz, creación de empleos, impuestos, generación de aguas residuales, desechos sólidos, y finalmente el uso del espacio y vías públicas. Los #Foodtrucks son hasta cierto punto pequeñas metáforas de la ciudad que requieren cumplir con su ciclo de servicios diariamente de manera eficaz.

Si el crecimiento de este modelo de negocio sigue las tendencias internacionales, el tema de los "camioncitos" no es nada pequeño, ni en volumen, ni en impacto.
Llegó la hora de que se reconozca al #Foodtruck como un actor más de la ciudad; como el auto, el taxi, la bici, o como el mismo peatón ahora convertido en #Foodie. Hay que acostumbrarnos a ver a los #Foodtrucks en las calles como parte del paisaje urbano; no como una amenaza si no como una plataforma para emprendedores que pueden contribuir a la economía local y a la reactivación de espacios públicos.

La regulación de los #Foodtrucks no será un tema breve; tampoco es un tema sólo de asociaciones, partidos, delegaciones, o incluso gobierno: es un tema de ciudad, que estará vivo por mucho tiempo y que deberá intentar actualizarse más rápido de lo que se mueve, como ocurre en otras ciudades del mundo.

El fenómeno de los #Foodtrucks en México apenas comienza y aún es impredecible como evolucionará, es tarea de todos que crezca y se desarrolle de manera organizada; empezando claro por los foodtruckeros que tenemos la responsabilidad de cuidar y difundir esta nueva forma de cultura gastronómica.
Roy Arceo
Foodtruck Station
#YoSiquieroFoodtrucks


