La Interprofesional del Aceite de Oliva Español promueve el uso del aceite de oliva en la cocina, como un ingrediente que va directo al corazón, por lo que ésta es su propuesta para el día de San Valentín:

BIZCOCHO DE ACEITE DE OLIVA
Ingredientes (8 porciones):
275 g de azúcar glas
3 huevos medianos
Cáscara y zumo de 1 y ½ limones
120 ml de aceite de oliva virgen extra
100 ml de leche
275 g de harina
1 cucharada sopera de levadura en polvo
1 paquete de dulce de caramelo glaseado
Colorante rojo
Azúcar glas para esparcir sobre la superficie
Frambuesas frescas
Elaboración:
Calentar el horno a 180º C. Batir los huevos junto con el azúcar hasta conseguir una masa suave y esponjosa de tonalidad pálida. Añadir el zumo y las cáscaras del limón.
Remover en aceite de oliva virgen extra y leche. Rebozar en harina y levadura en polvo. Usar un molde profundo, que tenga una base de unos 24 cm, cubrir la base con papel de pergamino y verter cuidadosamente la masa, alisando la superficie.
Hornear durante 45 minutos o hasta que la superficie del bizcocho adquiera una textura firme –de manera que si se le pincha, se note crujiente y el cuchillo salga sin problemas–. Dejar enfriar en el molde y después pasarlo al recipiente en el que se vaya a servir el bizcocho.
Presentación:
A modo de decoración, glasear la superficie ligeramente con dulce de caramelo. Cortarlo en forma de corazones de diferentes tamaños. Pintar los corazones con colorante rojo con una brocha pequeña. Para terminar, espolvorear la superficie del bizcocho con azúcar glas y colocar los corazones encima. Servir con frambuesas frescas y –si gusta– con crema. No olvidar el toque final, rosas rojas.
El ingrediente estrella
El “oro líquido”, producto estrella de la dieta mediterránea, se convierte en el ingrediente clave para sorprender en el día de los enamorados. No sólo combina a la perfección con todos los alimentos, sino que les aporta más sabor.
No hay que olvidar que el condimento es tan importante como el alimento a la hora de cocinar. De ahí la importancia de usar el mejor complemento posible, que haga de cualquier plato una delicia para los sentidos. En esta línea, el aceite de oliva con su color, su aroma y su inconfundible sabor, dará un toque atractivo, apetecible y lleno de amor a los alimentos.
Asimismo, la tendencia general a cuidar la línea a veces se pierde en los días festivos, pero haciendo uso de ingredientes como el “oro líquido”, no hay qué temer. El secreto está en saber escoger cada variedad de aceite de oliva en función del alimento al que vaya a acompañar.

