
La bodega de PradoRey situada en Real Sitio de Ventosilla (DO Ribera del Duero) acaba de lanzar al mercado la nueva añada de su PradoRey Gran Reserva 2004 que no estaba disponible desde 1999.
Ángel Luis Margüello y Francisco Martín, director técnico y enólogo de la bodega, nos explican cuáles son las claves del éxito de esta añada que cumple con todas las cualidades para elaborar este tipo de vinos:
"Los 7 pagos donde se plantó el viñedo se encuentran a una altitud media en torno a los 815 metros con orientaciones que facilitan la captación de la radiación solar. La composición química de los suelos, con predominio de los suelos franco-arcillosos con un cierto porcentaje de caliza, son ideales para obtener vinos de guarda. Si a esto le añadimos que la cosecha 2004, calificada por el consejo como excelente, tuvo características atlánticas y mediterráneas que aporta las condiciones idóneas para crianzas largas en barrica y botella, obtenemos un vino elegante y actual con matices tradicionales a la altura de los grandes vinos de guarda. Otros factores que influyen son los rendimientos por hectárea".
Aunque la Denominación de Origen autoriza rendimientos de hasta 7.000 kg por hectárea,
para elaborar PradoRey Gran Reserva se seleccionan manualmente las mejores uvas de pagos con rendimientos no superiores a los 3.000 kg. Su transporte a la bodega garantiza la llegada de la misma en las mejores condiciones de conservación y durante todo el proceso de elaboración, como en toda la gama de vinos de la bodega, se miman y cuidan todos los detalles para garantizar unos estándares de calidad.
De color rubí, con ribetes iodados, es brillante con capa alta, característica propia de los grandes reservas de la Ribera del Duero, en los que todavía queda mucha vida y son aptos para envejecer. En nariz desprende aromas muy complejos a fruta, compota, minerales y balsámicos que van cambiando conforme se abre en copa. En boca resulta elegante, con un final sabroso, aterciopelado postgusto y mucha vida por delante.
Este potente Ribera del Duero combina muy bien con todo tipo de carnes, asados, caza, estofados, pudiendo acompañar también a otro tipo de platos de la cocina actual. Para apreciar y disfrutar de este gran vino se recomienda
servirlo a una temperatura de entre 17º y 19º

