
Hace unos pocos meses, Antonio Pacheco, miembro del grupo sevillano Triada Sur emprendió la aventura de su vida: inaugurar un auténtico cortijo sevillano en una ciudad tan amante de lo andaluz como es Madrid.
En Casa Antonio Cortijo de Camas encontramos una propuesta inédita en la capital que aúna una oferta gastronómica con fundamento y una artística puesta en escena con la Salve Rociera como plato fuerte.

El dominio de la fritura se demuestra con platos insignia como el bienmesabe, el pavía de bacalao -posiblemente el único sitio de Madrid donde se prepara al estilo tradicional sevillano- o unos chanquetes en su punto justo. La oferta gastronómica se completa con carnes y arroces, especial mención del solomillo laminado con cebolla caramelizada.

Todo esto unido a tres pilares básicos que no deberían faltar en ningún negocio hostelero: una higiene impecable (en la zona de la barra no se ve una sola servilleta en el suelo), un producto de primera y un buen trato al comensal por parte del servicio.

Una oferta que se redondea cuando el propio dueño a la guitarra y un camarero con la caja de percusión se unen para ofrecer la Salve Rociera en directo, momento en el que el ambiente del lugar alcanza el punto culminante del tono festivo que se contagia a todos los comensales.
Casa Antonio Cortijo de Camas abre todos los días de la semana desde las 9 de la mañana hasta las 12 de la noche. Y los comensales pueden disfrutar de la actuación de Antonio Pacheco y compañía cualquier día de la semana a partir de las 11 de la noche, excepto los domingos.

