
Unas peritas y unas patatas por aquí, una gallinita ciega de un estacazo por allá, y a la olla. Los gitanos tienen fama de amar lo prójimo. Sus antepasados eran andantes de sitios y entre ellos había que ir comiendo, sin molestar a nadie, o por lo menos sin que se enterasen.
Es difícil quitarte la mala fama, y más difícil aún, que te pongan la buena. Sobre familia y respeto a sus mayores, los gitanos podrían dar clase en la universidad de la vida.











Ingredientes:
250 gr. garbanzos
400 gr. calabaza
4 peras
œ Kg tomates
œ Kg cebollas
Œ Kg judías verdes
œ Kg patatas
azafrán (pelo)
aceite
sal
Preparación:
Se cuecen los garbanzos media hora. Se fríe la cebolla y el tomate y se le pone después todo: la calabaza, las patatas, las peras, las judías verdes y el azafrán. Se pone otra vez a hervir 30 minutos.































