
Una de las conferencias desarrolladas en el III Foro Mundial del Vino fue la del catedrático italiano de la Universidad de Bolonia, César Intrieri, titulada ?Programación de nuevas plantaciones de viñedo para la búsqueda de la calidad y la reducción de costes de cultivo?.
En su ponencia, Intrieri indicó la situación de la viticultura en Italia y las experiencias que se están llevando a cabo en busca de los objetivos que él considera primordiales para mejorar la recolección.
Estos fines son cuatro: la calidad, la reducción de los costes, proteger el medio ambiente y la competitividad.
Así, los nuevos modelos propuestos por el catedrático se basan en la elección de variedades adecuadas, en lograr unas plantaciones capaces de explotar las características del medio, y poder reducir los costes a través de los mecanismos adecuados. Lo que se persigue para una mayor producción con menores costes es adaptar las máquinas a los sistemas clásicos de cultivo de Italia, de forma que se consigan mejores resultados a través de una mecanización racional.
Intrieri ha destacado que, en los últimos años, se están probando tres sistemas de conducción modernos para conseguir los fines propuestos. El primero de ellos es el sistema de cordón, que permitiría ?una poda y una vendimia mecánica sin manualización, por lo que se lo sugerimos a los agricultores?, ha asegurado Intrieri.
Se realizaría con una ?máquina podadora con barras múltiples, cortantes en posición vertical y que cuentan cada una con cuatro movimientos independientes?.
Además, respecto a este nuevo sistema, el catedrático ha destacado que se puede utilizar ?para la recogida con las máquinas de sacudida horizontal?, que son las que se usan en la recolección tradicional.
El segundo nuevo sistema que se está experimentando en Italia es el de la doble cortina que, según Intrieri, deriva de la doble cortina originada en Génova en los años 70. Este modelo contaría con la ?presencia de los pulgares en la parte exterior, mientras que la interior permitiría el paso de la luz?. El sistema acabaría siendo un pasillo donde los racimos permanezcan en el interior y las hojas en el lado exterior de la plantación.
En la doble cortina, ?las máquinas trabajarían por el principio de la sacudida vertical, que permite funcionalidad y calidad?. Lo que se consigue con este procedimiento es un ?movimiento vertical que corta los hilos del sistema mediante energía de forma indirecta a los racimos, sin tocarlos nunca?, ha asegurado Intrieri.
El peso de la producción acabaría con las oscilaciones, una ventaja muy grande ?según el catedrático-, ya que en muchas cepas los racimos caen por su propio peso, ?por lo que se puede recoger una elevada cantidad de ellos íntegros que caen delante de la máquina mientras ésta trabaja y se obtiene poca cantidad de mosto libre?. Por este motivo, Intrieri ha calificado a este segundo modelo como ?uno de los que hoy en día pueden hacer conseguir los objetivos?.
El tercer sistema de plantación al que hizo referencia es el del cordón libre, que ha ido surgiendo a partir de los años 80, y se trataría de ?una cepa llevada a nivel vertical hacia cierta altura, para después tender hacia la horizontalidad?. En ella, los pulgares tienen que estar orientados ?hacia arriba?. Según Intrieri, este tipo de conducción se puede podar mecánicamente ?variando la posición de las barras cortantes?.
La conducción de cordón libre puede, asimismo, ?llevar a geometrías diferentes en función de la variedad de la uva?.
Para terminar, el catedrático señaló que en Italia, actualmente se están trabajando varios aspectos: la consecución de un cordón clásico de sacudida vertical que no sea móvil y comprobar si es posible utilizar las mismas máquinas que se usan en la recolección de doble cortina en un sistema mixto que han denominado ?combi?. Entre otros aspectos, con este método ?se puede reducir la distancia entre viñedos y conseguir una rentabilidad mayor por unidad de superficie?, indicó Intrieri.

