
Latín: Muraena helena
Pescado de la familia del congrio y de las anguilas, también conocido como "murena" o "muriones". Puede llegar a medir 1,50 m., y suele vivir en cuevas, de las que sólo sale a comer de noche. Es muy voraz y le encantan los tentáculos de los pulpos y otros moluscos, por lo que suele ser una mala idea enseñarle los dedos, pues podría confundirse...
Esta criatura marina que se parece a una anguila, pero de mayor tamaño, tiene un sistema de dientes que no se parece a ningún otro. Yo diría que tiene dientes hasta en el paladar o el cielo de la boca, como guste llamarle. Además, el perfil de los mismos está diseñado para desgarrar, tienen la simetría de una espada o puñal. Para terminar, se dice que en sus dientes se encuentra cierto tipo de bacteria que causa tremenda infección a aquellos que se escapen de su mordida.
Su cabeza de hocico prolongado y dientes fuertes y puntiagudos con poderosas mandíbulas. Cuerpo casi cilíndrico, amarillento y viscoso al tacto. De colores muy variables desde el pardo chocolate jaspeado de amarillo, o blanco amarillento, hasta el pardo achocolatado uniforme. Siempre las encontraremos en zonas rocosas cazando al acecho, muy voraces y glotonas, con los cefalópodos (pulpos, sepias, calamares, etc.)
La mordedura de la morena es muy temida, dolorosa, y aunque carece de glándulas venenosas (en contra de lo que mucha gente aún cree)
es capaz de trasmitir mediante las mismas toxinas activas producidas por los tejidos de la boca y fácilmente puede transmitir, entre otros, el tétanos.
Su sangre cruda sí es tóxica, aunque si se calienta por encima de los 60ºC deja de serlo. Se la puede encontrar en zonas cálidas y templadas a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Animal sagrado para los antiguos egipcios y griegos, al que alimentaban con pulpos y langostas, y les eran sacrificados esclavos, aunque ignoro si después las alimentaban con ellos. Los antiguos romanos la apreciaban tanto, que las criaban en estanques, a los que, por medio de largas tuberías, hacían llegar agua de mar, (fueron los creadores de las primeras "piscifactorías"). Su sangre cruda al ser venenosa, los propios romanos la usaban como tal para librarse de sus enemigos y acreedores.
La morena no tiene espinas y se usa en las mismas recetas que el congrio o las anguilas, aunque su carne hace una excelente fritura. Como especialidad de las Islas Canarias, simplemente abierta, limpia y troceada en rodajas, aliñada con sal marina, empanada en harina de maíz, o gofio, y frita "al dente" con sumo cuidado de que el aceite esté en su punto, para que la grasa de su piel quede crujiente y su carne no se reseque. Una salsa basada en el ajo es un acompañante ideal.
Las morenas pertenecen a la familia de los morenidos (y no de los rubiales...) Se las encuentra en grietas donde solo su cabeza surge, y también en los pecios. Sus actividades son esencialmente nocturnas y buscan sus presas gracias a su olfato, comiendo especialmente los animales muertos, heridos o enfermos.
(*)Nota: Para terminar este tema, os puedo contar que para tomar la fotografía que acompaña este tema, la morena que veis no mostraba su cabeza, intenté mover el cuerpo con los dedos pero era tan resbalosa que no lo conseguí. Busqué la cabeza y nada mejor que meterle un dedo en la boca para levantarle la cabeza? De eso hace 2 años?, evidentemente estaba ya muerta, fue como una inyección, todavía me duele cuando lo recuerdo.
Otras entradas relacionadas con este tema:
Anguila, Congrio, Al Dente, Ajo-aceite, All-i-oli o Fritura
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(Información extraída del Diccionario práctico de gastronomía y salud, Editorial Díaz de Santos ? Madrid, de Miguel Juan Jordá, donde puedes encontrar amplia bibliografía y otras fuentes de información.
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