La tan esperada Feria de Abril, que comenzó el domingo en Sevilla con el tradicional "alumbrao" de miles de bombillas, se ha convertido en la fiesta grande de la primavera en la que no falta el buen vino del Marco de Jerez -manzanilla y fino- del que se consumirán alrededor de un millón de litros, según estimaciones de bodegueros de la zona.
Decenas de miles de personas, no sólo andaluzas, sino del resto de la geografía española y también del extranjero pasarán, del 30 de abril al 7 de mayo, por las 1.042 casetas de particulares, peñas y entidades que se han instalado en más de un millón de metros cuadrados en la capital andaluza.
Miles de cajas, sobre todo de manzanilla, caerán a lo largo y ancho del terreno rescatado al río Guadalquivir y que pertenece al Barrio de Los Remedios, extensión que en otras fechas se vuelve a convertir en un yermo descampado, y que durante estos seis días experimenta una auténtica avalancha de personas.
Este jolgorio eleva a la manzanilla y al fino al puesto de bebidas populares por excelencia, si bien, aparecen nuevas combinaciones como el "rebujito", manzanilla mezclada con gaseosa, para hacer frente a estos, habitualmente, calurosos días. EFEAGRO

