Las Fallas, una Gran Experiencia
Hola amigos-as
¿Qué son las fallas? para muchos, como era mi caso hasta el otro día que tuve la suerte de ser hecho conseller de una falla, era sólo ver quemar unas bonitas figuras desde el sofá de casa a través de la tele; para otros, es sólo ir a Valencia para ir de calle en calle mirando y tomando copas como podría uno hacerlo en su ciudad un sábado cualquiera y para otros, es vivir y pasear por la ciudad y llenarse de ver alegría y disfrutar de las cientos de fallas y mascletás que surgen por todas las calles de la ciudad.
Está claro que las fiestas hay que vivirlas desde dentro para sacar una conclusión y creo que eso sucede en todas las fiestas del mundo.
¿Cómo son las fallas? pues es algo que comienza el mismo día que se queman. Si, empiezan con lágrimas en los ojos fijaos, porque se llora por ver el fuego que consume el trabajo y la dedicación de muchos de los 365 del año. Porque amigos,para ser exactos, nada más acabar, se empiezan las nuevas fiestas. Ver a las reinas de las fallas emocionarse por el cariño que les dan el resto de los falleras-os, el respeto que les rinden, parece algo extraño en estos días. No sólo son fallas las cuatro grandes que se enseñan en la tele, las fallas son las seiscientas pequeñas que hay cada dos calles en Valencia, eso son las fallas y sus gentes, falleros.
Ver el desfile de entrega de ramos a la Virgen de los Desamparados; fijaos, dos días enteros desfilando por delante de ella miles de falleros-as con sus ramos de flores con los que se va construyendo el traje de la Virgen. Una de las grandes incógnitas es saber como serán los dibujos del traje, sólo lo saben unos pocos.
Ver y escuchar las mascletás todos los días, que son las grandes tracas de petardos que se hacen estallar en las calles... Si amigos, es increíble estar al lado y ver y escuchar y sentir como se mueve el suelo y como parece que tu cuerpo quiere salir a dar saltos y notas como se te abre la boca y te sale una sonrisa grande, y el cuerpo te pide más y notas como toda la ciudad es una gran traca.
O ponerte a cocinar con los amigos en el medio de la calle unas paellas para más de 500 personas con todos sus ingredientes y el más importante, el fuego de leña. Vivir con el amor que todos los falleros cuidan sus paellas, como las miman las hablan, y luego te das cuenta de la grandeza de la cocina y te das cuenta de como haciendo todos lo mismo, pueden salir paellas tan diferentes.
Yo os contaré una cosa, todas estaban buenísimas hasta la que hacíamos unos amigos y yo, y eso que la única que se quemó un poco fue ¡LA MÍA! Ja, ja! pero amigos no se lo digáis a nadie.
Ver el ambiente del casal donde se juntan todos los falleros, ver como tocan la fanfarria los amigos y como se sale a recoger a las falleras y se desfila por el barrio...
Podría contaros más cosas y dar mil nombres, pero siempre dejaría alguno por lo que sólo digo gracias a toda la falla de Obispo Jaime Pérez Luis Oliag, por hacerme conocer las fallas y darme todo ese cariño. Y desde aquí animo a conocer Valencia y a su gente, sea la fecha que sea.
Un saludo, Koldo Royo