Hay comidas que se disfrutan. Otras, además, se recuerdan. Y la celebrada el pasado 26 de mayo por la prestigiosa Academia de Gastronomía de Marbella en el restaurante El Parque fue, sin lugar a dudas, una de esas jornadas que dejan huella por la calidad gastronómica, por el ambiente humano y, sobre todo, por el cariño que se respiró entre todos los asistentes.
Como viene siendo habitual cada quince días, la Academia volvió a reunirse en torno a una buena mesa, una costumbre tan entrañable como necesaria, ya que estas reuniones no solo sirven para degustar excelentes productos y analizar la cocina que se ofrece en distintos establecimientos de Marbella y de otros puntos de la provincia, sino también para defender, conservar y divulgar la extraordinaria riqueza gastronómica de Marbella y de Andalucía.
En esta ocasión, una amplia representación de académicos y amigos de la entidad se dio cita en el restaurante El Parque, ubicado en el prestigioso Hotel Óbal Marbella, para disfrutar de un menú donde el gran protagonista fue el chivo, elaborado con maestría y respeto absoluto al producto.
La experiencia comenzó con unas exquisitas croquetas de jamón, unas tradicionales mollejas al ajillo y unos riñones de chivo salteados sencillamente espectaculares. Todo ello servido con una calidad y una elaboración dignas de elogio. El plato principal fue una magnífica paletilla de chivo al horno con aceite de oliva y romero, acompañada de patatas panadera y escarola aliñada con aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Un plato rotundo, lleno de sabor y profundamente andaluz.
Y como colofón, un sorprendente y refrescante postre: una macedonia de frutas totalmente naturales acompañada de un delicioso helado artesanal elaborado en la propia casa.
La comida estuvo magníficamente maridada con excelentes vinos, entre ellos un verdejo de la DO Rueda y un Pago El Espino de la DO Sierras de Málaga. Además, gracias a la gentileza de la Bodegas Manuel Aragón, de Chiclana, los asistentes pudieron degustar el extraordinario vino oloroso ARRUMBAÓ, una auténtica joya enológica de esta prestigiosa bodega gaditana que quiso tener ese elegante detalle con la Academia de Gastronomía de Marbella y con todos los presentes.
Y también es de justicia destacar el extraordinario trabajo realizado por el equipo de sala del restaurante, cuya profesionalidad, cercanía y eficacia estuvieron a la misma altura que la magnífica cocina ofrecida durante toda la jornada. Tanto la cocina como el servicio de sala estuvieron sencillamente sobresalientes, contribuyendo de manera decisiva al éxito rotundo de esta inolvidable comida.
Tuve el honor de asistir invitado por la propia Academia de Gastronomía de Marbella, algo que agradezco profundamente porque me unen estrechos lazos de amistad, cariño y admiración con sus integrantes. Compartí mesa y conversación, entre otros, con el prestigioso periodista José Luis Yagüe, considerado decano de los periodistas de la Costa del Sol y del Campo de Gibraltar, director de la conocida revista La Tribuna, quien estuvo acompañado por el fotógrafo Luis Cacho, popularmente conocido como “Cacho”, profesional muy querido y respetado en Marbella por su impecable trayectoria cubriendo innumerables eventos sociales y culturales.
Y precisamente una de las grandes y gratas sorpresas de la jornada fue coincidir nuevamente con la querida periodista y escritora Nieves Herrero, una vieja y entrañable amiga a la que siempre es un auténtico placer reencontrar. Nieves había acudido a Marbella para presentar en el propio hotel Óbal su última novela, La prometida, obra que está cosechando un importante éxito editorial.
La popular periodista estuvo acompañada por el conocido comunicador José Antonio Gómez, director de COPE Marbella y gran amigo personal, con quien mantiene una magnífica relación. Fue una alegría enorme poder saludarlos y compartir unos agradables momentos en una jornada tan especial.
Entre los asistentes invitados por la Academia o por distintos académicos también se encontraban Manuel Tejero, Dionisio Carrillo y otros amigos de la entidad, todos ellos disfrutando de una jornada extraordinaria marcada por la cordialidad y el buen ambiente.
Pero si hay algo verdaderamente admirable de esta institución es el enorme capital humano que posee. Personas maravillosas, grandes empresarios, abogados, profesionales y amantes de la gastronomía que trabajan unidos por un objetivo común: engrandecer la cocina marbellí y defender nuestras tradiciones culinarias.
Este año 2026, además, es muy especial para la Academia, ya que celebra el 40 aniversario de su fundación. Cuatro décadas de trabajo, de encuentros, de promoción gastronómica y de amor por Marbella.
Actualmente, la Junta Directiva está compuesta por:
- Presidente: Antonio Espada
- Vicepresidente: José Leandro
- Secretario y Tesorero: Ricardo Bocanegra
- Presidente de Honor Permanente: Andrés Manuel Sánchez Canto
Precisamente, quiero detenerme especialmente en la figura de Andrés Manuel Sánchez Canto, reputado especialista en aparato digestivo y una persona a la que profeso un inmenso cariño y admiración. Durante décadas ha sido el gran alma de esta Academia, el hombre que le dio prestigio, popularidad y categoría a esta entidad gastronómica, convirtiéndola en todo un referente.
Y ahora, bajo la presidencia de Antonio Espada, la Academia sigue creciendo y manteniendo intacto ese legado de excelencia, amistad y pasión por la gastronomía. Antonio está realizando una magnífica labor, continuando con brillantez el camino trazado por Andrés Sánchez Canto.
Además, algo muy importante y esperanzador es la incorporación de jóvenes académicos, lo que garantiza el futuro y la continuidad de esta querida institución. La Academia tiene cuerda para muchísimos años más porque existe ilusión, compromiso y amor verdadero por la gastronomía.
Sinceramente, salí gratamente emocionado de esta comida. No solo por la extraordinaria calidad de los platos, sino por el afecto recibido y por la satisfacción de compartir unas horas con personas a las que quiero y admiro profundamente.
La Academia de Gastronomía de Marbella no es solo una entidad gastronómica. Es una gran familia. Una institución noble, entrañable y profundamente marbellí que lleva cuarenta años defendiendo la gastronomía de Marbella en particular y de Andalucía en general.
Mi más sincera enhorabuena a todos sus miembros por el magnífico trabajo realizado durante estas cuatro décadas y por el que, sin duda, seguirán realizando durante muchísimos años más.
Porque cuando hay pasión, amistad, unión y amor por la cultura gastronómica, el futuro siempre está garantizado.

