La noche del jueves, en la antigua fábrica DAMM de Barcelona, tuvo lugar la entrega de los Premios Nacionales de Gastronomía 2010, que desde el año 2002 otorga
Estos premios galardonan a aquellos cocineros, restaurantes, profesionales o colectivos e instituciones relacionadas con el mundo de la gastronomía catalana que a lo largo del año han destacado por su tarea y aportación a la cocina.
Los ganadores de este año son:
Can Jubany : Premio al Restaurante del Año
Este restaurante, liderado por Nandu Jubany, ha sido un restaurante fiel a las convicciones culinarias de Nandu, de una solidez basada en las tradiciones y con una forma especial de acoger al cliente, humilde, amistosa y próxima. Can Jubany ha vivido con discreción su crecimiento como empresa y el afianzamiento de su característica cocina, sin fisuras, hecha con mano de sabio y corazón de atleta.
La Academia ha destacado con este premio, justamente, la actitud valiente, terca, tradicional e inteligente puesta al día de esta casa que concentra, en las afueras de Vic, la esencia de la cultura gastronómica de nuestro país. Por su perseverancia, por la voluntad de constante mejora y por la generosidad y amplitud de su carácter.
Dani Lechuga : Premio al Cocinero Joven
Practica una cocina creativa, sólida y respetuosa, y
Dani se desvive por la satisfacción de sus clientes, es generoso en cantidad y en calidad; su cocina trabaja a partir del producto, que enaltece de forma sencilla y con técnica. Es amante de las carnes, sobre cuyo estudio ha publicado “La Cocina de la Carne”. Sin duda Dani tenía ya un buen currículum cuando decidió instalarse a sus 28 años en el restaurante de
Hija, nieta y bisnieta de panaderos, ha conseguido revolucionar con su talante una profesión mayoritariamente ocupada por hombres.
Cristina Jolonch (La Vanguardia) y Jordi Estadella (a título póstumo) : Premio a la Tarea de Divulgación
La Academia constata un doble interés en este galardón, dictado por el resultado de la votación de los académicos.
Ex aequo por lo tanto, también se le concede a título póstumo a Jordi Estadella, gran defensor del sector agroalimentario catalán. Jordi Estadella fue un hombre eminentemente de radio y también de televisión, pero compatibilizó su imagen mediática con la pasión por
La Academia se ha puesto de acuerdo en recuperar la memoria de uno de los artífices del renacimiento de la cocina catalana moderna, un periodo tan fructífero y brillante como el que se ha vivido estos años.
Referencia imprescindible de los setenta, el Racó d´en Binu, fue el primer dos estrellas Michelin de Cataluña y durante muchos años un restaurante del centro de Argentona donde los hermanos Forti, Francesc a la cocina y Albino en la sala, interpretaron una afinadísima cocina donde confluían el clasicismo de Escofier y la aportación continuada de las maneras y productos de nuestro territorio.

