
¡Gracias lo primero a todos vosotros por dejarnos entrar un año más en vuestras vidas!
Sí, amigos, vuestras vidas es algo tan importante como puede ser un momento puntual de ella... Y eso nos lo dais todos los meses al dedicarnos un tiempo para leer lo que escriben nuestros amigos, tanto colaboradores de las distintas secciones como en ese foro peleón y didáctico, donde no siempre llueve a gusto de todos, pero así es la vida y es así de real...
Gracias por ser tan cariñosos con nosotros. Gracias por habernos dejado vivir. Llevamos ya cerca de ocho años en la red, que se dice pronto... Pero no muchas revistas digitales ni siquiera muchas páginas web se han mantenido tanto tiempo...
Gracias por mirar la vida entre pucheros, sartenes, botellas de aceite de mil aromas y ese toque de sal y de azúcar. Gracias por estar ahí en los momentos difíciles y en los momentos de risa fácil. ¡Gracias por vivir! Por miraros al espejo y decir "¡hoy tiene que ser un buen día!" y salir a la calle a conseguirlo.
Gracias a ti que cultivas la tierra para nuestro disfrute y gracias por ser así, por luchar por esa tierra y no dejarlo de hacer cuando ves que tus productos son mal pagados y revendidos en los mercados a precios desorbitados. Gracias a ti por dejar días y meses a tu familia para salir a pescar y traernos a tierra las riquezas del mar, soportando todas las inclemencias del mar y de las lonjas, que nunca os hace justicia. Gracias también por cuidar el mar y por gritar cuando ves lo mal que lo tratamos muchos. Gracias por vigilar a los que rapiñan con él y destrozan nuestros mares y por "¡decir basta ya!" de políticas de pasillo que no son efectivas...
Gracias a ti que te pegas madrugones para ordeñar tus vacas y soportar que se pague tan mal. Muchas personas piensan que la leche viene ya en tetabrik, sin acordarse de que lo que antes se pasta se mima. Gracias a ti por luchar por las cañadas y los campos libres para poder llevar a tu ovejas y cabras.
Gracias a ti por ser como eres y a todos los que seguís gritando sí a la vida, a la libertad bien entendida. Gracias a vosotros por enseñarnos lo que no hay que hacer, que no hay que rendirse ante los malos momentos sino que hay que seguir para adelante. Es difícil a veces, ¿verdad? Pero es tan necesario...
Gracias a todas las organizaciones que luchan cada año para que recordemos que este mundo es frágil, que lo debemos cuidar y mimar, y ¡cuánta gente lo olvida!
Desde este rincón quiero brindar con una copa de agua limpia y transparente y ese aroma que no nos damos cuenta que tiene hasta que la probamos. Levantemos las copas, choquémoslas con fuerza, que su líquido no mancha, recordemos a todos los ausentes y digamos con fuerza: "¡Nos acordamos de vosotros y tened confianza en nosotros!, este 2006 no os defraudaremos. Intentaremos poner más de nosotros para que este mundo sea mejor".
Un beso y ¡Feliz Navidad!
Koldo Royo

