Expertos Internacionales Proponen Adaptar la Vitivinicultura a las Tendencias Del Mercado
El responsable de la Unidad de Economía Vitivinícola de la Oficina Internacional de la Viña y el Vino (OIV), Yann Juban, defendió, en el pasado III Foro Mundial del Vino, la necesidad de ?contribuir a la normalización internacional de las prácticas enológicas y de contribuir a la adaptación de las reglamentaciones si fuera necesario?.
El presidente de la Federación Española del Vino, José Luis Bonet, afirmó que ?existen tres grandes guerras en el mundo del vino?. La primera de ellas se refiere a la necesidad de incorporar el vino ?a las pautas de consumo del hombre del siglo XXI o acabará siendo un producto de consumo marginal?. Apostó por consumir un vino de calidad, adaptado a las preferencias actuales del mercado.
La segunda guerra es la que se produce entre los países tradicionales y los emergentes. En este sentido, ?la Unión Europea tiene la ventaja de la tradición. Las Denominaciones de Origen son una ventaja en sí mismas, pero no pueden ser un corsé; hay que darles un margen de maniobra para estar en los mercados?, afirmó Bonet.
La tercera guerra ?es la que desarrollan los vinos españoles para salir adelante en el mundo?. En su opinión, ?España puede ir por el mundo con sus vinos y ganar, pero tiene que superar la debilidad de la cuestión intersectorial y tenemos que saber analizar y plantear estrategias?.
Para Bonet, ?hay que lograr mantener la cohesión sectorial, la vertebración de plataformas asociativas, y establecer normas que den capacidad de maniobra?.
Por su parte, Ignacio Lauroba, experto investigador del mercado de vinos en España de ACNielsen Company, realizó un análisis del consumo de vinos en este país. ?Los consumidores de vino han dejado de verlo como un simple producto alimenticio; lo han convertido en un producto hedonista, de gratificación personal; un producto que, fundamentalmente, les proporciona placer. Pero también es cierto que, derivado de los cambios gastronómicos, el consumo se ha ido haciendo menos frecuente?.
Ignacio Lauroba explicó que ?el vino de Denominación de Origen en España alcanza el 39,1 por ciento de las ventas en litros, que, traducido en valor, alcanzaría el 63,1 por ciento de la estimación total de las ventas en euros. Entonces, los vinos de más valor estarían ofreciendo la oportunidad de rendimientos financieros más altos, sin que para ello sea necesario producir grandes volúmenes?.
Para este experto de ACNielsen, ?en este momento han entrado nuevos participantes, nuevos productores que han irrumpido con fuerza, con innovaciones, con calidad estable y con productos adaptados a las preferencias de los nuevos consumidores?.
El futuro del vino, para Ignacio Lauroba, pasa por atender las demandas del consumidor que prefiere la calidad. En su opinióin, ?en la actualidad, hay que tener en cuenta la demanda de los consumidores por la calidad, y que el precio que están dispuestos a pagar por ella cambia según los diferentes momentos de consumo?. Por otra parte, hay una infidelidad a las marcas, consecuencia de ?la curiosidad de los nuevos consumidores hacia otros productos y a la ausencia de marcas fuertes y reconocidas en el mercado?. Concluyó que ?la Denominación de Origen no puede ser nada más que un paso previo, el paraguas que permita ir trabajando con más seguridad en la creación de marcas fuertes?.
John Salvi, experto en vinos de World Wine Exchange, Ltd. de Francia, dijo que ?los países productores de la Unión Europea se están suicidando con su drástica, brutal, severa e innecesaria restricción, impuesta a los viticultores y bodegueros. En lugar de relajar progresivamente estas reglas, se están haciendo más severas año tras año y parece que hay personas que están orgullosas de esta severidad, porque dicen que están asegurando los altos estándares de calidad?.
En opinión de Salvi, ?los países productores de la Unión Europea deben aceptar el hecho de que muchos otros países con puntos de vista radicalmente diferentes -y consecuentemente con diferentes regulaciones-, están haciendo buenos vinos y están incrementando las cantidades, y hoy hay que tratarlos como competidores al mismo nivel en el mercado del vino. La mundialización es imparable?.
Jaime Lorenzo, director de División de Productos Agroalimentarios del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), afirmó que ?hay muchas razones para el cambio de estrategia promocional de los vinos españoles en el mundo, lo que debe concretarse en un plan comprensivo del vino español que recoja también aspectos de producción?.
Para Lorenzo, ?es urgente que el sector del vino se replantee la estrategia promocional con una campaña diseñada para que los mensajes sean fácilmente asimilables por los consumidores de todos los países?.
En su opinión, hay que ?hacer un énfasis especial en la calidad, ya que el vino español tiene un déficit de imagen de calidad en los mercados exteriores. Hay que utilizar nuevos instrumentos de promoción y nuevos productos, nuevos vinos que están por crear. La simplificación de los mensajes promocionales pasa por crear nuevos vinos?.
Por último, José Ramón Fernández Barrero, secretario general del Comité Europeo de la Industria y el Comercio de Vinos y delegado de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) en Bruselas, destacó en su intervención que ?la Unión Europea está perdiendo el liderazgo mundial que le corresponde en el mercado de vinos?. En su opinión, ?hay que llegar a acuerdos con terceros países que garanticen el comercio, ya que la comunidad científica va por delante de los legisladores en el sector del vino?.
Fernández Barrero hizo hincapié en las diferencias en las prácticas enológicas, también existentes entre los países europeos, que, ?a veces, son mayores que las diferencias con los países emergentes?.