
Miguel Martínez, presidente-consejero delegado de Paradores de Turismo, presidió los actos conmemorativos del 50 Aniversario del Parador de Tordesillas. Entre los asistentes, además del subdelegado del Gobierno en Castilla y León, Cecilio Vadillo Arroyo; la alcaldesa de la ciudad, María del Milagro Zarzuelo, y la Consejera de Cultura y Turismo de la Comunidad, María José Salgueiro, estuvieron presentes numerosas personalidades de Valladolid, representantes del mundo empresarial, del equipo directivo de Paradores y antiguos directores del histórico establecimiento.
Los actos dieron comienzo a las 12.00 horas, con el descubrimiento de la placa conmemorativa y la firma en el libro de oro del hotel. Miguel Martínez, presidente de Paradores, destacó la importancia del Parador de Tordesillas como motor de dinamización turística, subrayando su importancia como escuela de profesionales y lugar de encuentro de la sociedad vallisoletana.
Martínez también hizo referencia a los planes de futuro de los Paradores en Castilla y León, subrayando la importancia de los proyectos incluidos en el Plan Estratégico recientemente presentado, que supondrá una inversión de 59 millones de euros en la comunidad y afectará a los establecimientos de Benavente (Zamora), Cervera de Pisuerga (Palencia), León, Segovia, Villafranca (León) y Zamora, además de los nuevos establecimientos en Béjar y Villablino.
Para terminar, el presidente de Paradores agradeció a la ciudad el cariño que siempre ha profesado al Parador, haciendo especial hincapié en el personal del mismo que, a su juicio, es quien ha hecho crecer en prestigio e importancia a este emblemático establecimiento hotelero.
Tras el acto institucional, los asistentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de la gastronomía de la zona.
50 años con el turismo
El Parador de Turismo de Tordesillas, un albergue de carretera emplazado a 400 metros del cruce de la carretera de Valladolid a Salamanca con la general de Madrid a la Coruña, tiene una superficie de cinco hectáreas y una gran parte pinar, acoge una casa solariega de nueva planta, que respeta la tradición arquitectónica de la zona.
Noble, señorial y palaciega son adjetivos que definen a la perfección sus líneas externas y su interior. Destaca la armoniosa combinación de mobiliario ilustre, regios salones y piezas decorativas de gran valor.
Cuando se inauguró hace 50 años, el Parador se presentó amueblado con sencillez pero con gusto, el interior da acceso a un amplio zaguán, con salón social, bar y un espacioso comedor orientado al mediodía y comunicado por una terraza. En sus orígenes contaba con las comodidades propias de la época, central telefónica y un espléndido jardín. Los dormitorios, 18 de dos camas con baño y teléfono y 7 de una, estaban bien decoradas, además de contar con calefacción central, presión en el agua. Asimismo el albergue contaba con estación propia de gasolina. Para la decoración se procuró darle un aspecto típicamente castellano, adornándolo con tapices, cuadros antiguos y grabados.
Últimas remodelaciones
Las últimas obras de mejora del establecimiento tuvieron lugar durante 2002, momento en el que con una inversión de 4,06 millones de euros, se vieron remodeladas tanto las zonas comunes como la totalidad de las habitaciones y baños.
La decoración, fue realizada por el equipo técnico de Paradores de Turismo, quienes intentaron realzar el ambiente campestre de la casona que alberga el Parador, el cambio de aspecto del majestuoso edificio, ahora color teja, el patio central y en general la totalidad de elementos refrescan un ambiente de campo, rodeado por un hermoso pinar castellano, un oasis de tranquilidad.
Muebles de estilo clásico español, alfombras de nudo hechas a mano, lámparas de forja, conjugan a la perfección con los cuadros de motivos florales y poemas de los más diversos literatos españoles y la armoniosa combinación de mobiliario ilustre y piezas decorativas de gran valor.
El uso de los verdes y tejas en los textiles, espejos y terciopelos labrados, así como los medios doseles de colores alegres en las camas, consiguen de las sesenta y ocho espaciosas y acogedoras habitaciones, dos de ellas con salón y otra dotada de las facilidades para los minusválidos, hacer realidad los sueños de quienes visitan el establecimiento, quienes desean acercarse al campo y disfrutar de la naturaleza sin dejar de lado el confort de este clásico establecimiento hotelero.
El comedor, donde degustar la más rica gastronomía castellano leonesa, se ha vestido de colores más claros, dejándose dominar por la luz, entre sus especialidades el gallo Turresilano, el bacalao y el manjar de la Vega.
Paradores está inmerso en un plan de modernización que contempla la adecuación del estándar de calidad de todos sus establecimientos. En las últimas semanas han abierto al público las instalaciones del Parador de Toledo y Antequera, absolutamente remodelados. Por otra parte, y durante estos primeros día de noviembre serán inauguradas las nuevas instalaciones de Paradores en Alcalá de Henares.
Los ratios de actividad obtenidos por el Parador de Turismo de Tordesillas durante este ejercicio sitúan el índice de ocupación por encima del 64%, destacando el número de cubiertos ofrecidos, que ascendió a un total de 26.178.
El número de extranjeros supone el 19% del total y entre ellos destacan los británicos, con un 16,47%, seguido de portugueses (14,08%) y franceses (12,16%).

