El subdirector general de Denominaciones de Calidad del Ministerio de Agricultura, Antonio Moscoso, defendió el modelo vitivinícola de las tradicionales denominaciones de origen para competir en los mercados, frente a las producciones "macdonalizadas" de los países emergentes.
Moscoso contrapuso la concepción europea del vino, que incorpora elementos de cultura y tradición en la elaboración de los caldos, al sistema de los nuevos productores que elaboran "vinos industrializados", que no están sujetos a restricciones normativas de producción, régimen de plantaciones o regulación de mercados.
Las ponencias que se han ido sucediendo a lo largo del II Foro Mundial del Vino, que se clausura hoy en La Rioja, se decantan mayoritariamente por una defensa de las denominaciones de origen como garantía de producción y de calidad para el consumidor. EFEAGRO

