
El Instituto Municipal de Mercados de Barcelona nació como consecuencia de la propia naturaleza y características de las actividades de los mercados que, a finales de los años 80, obligó a adoptar nuevos caminos en la gestión del Área Municipal de Abastos.
Por este motivo, y con un amplio consenso, tanto entre los grupos municipales del consistorio, como entre las asociaciones representadas del mundo del comercio, el Consejo Plenario del Ayuntamiento de Barcelona acordó en abril de 1991 la creación del IMMB, aprobando sus Estatutos.
El IMMB es un organismo autónomo, de carácter comercial y de servicios, constituido por el Ayuntamiento de Barcelona para la gestión directa y la administración de los mercados municipales de Barcelona. Su Consejo de Administración está integrado por representantes de los comerciantes, de las fuerzas políticas y del gobierno municipal de la ciudad.
El carácter de organismo autónomo del Instituto Municipal de Mercados se refleja fundamentalmente en dos campos:
- La autonomía administrativa comporta una mayor agilidad en la ordenación de las actividades de los mercados y en la formalización de los actos administrativos que la sustentan.
- La gestión presupuestaria propia, en el marco de las ordenanzas fiscales generales, que permite tanto el aumento de la capacidad económica como la agilización de los actos económicos.

Sobre el ejercicio autónomo de estas competencias, el Ayuntamiento de Barcelona mantiene una facultad de tutela: aprobación de las ordenanzas, nombramiento de cargos, creación y supresión de mercados, y aprobación de las grandes obras.
Los mercados municipales afrontan una gran transformación por lo que se refiere al papel que los mercados deben desarrollar en el nuevo milenio, como ejes de centralidad de los barrios y ejerciendo una función de cohesión social, cívica y cultural, a través de la vía de reforzar sus valores más preciados y característicos: el producto fresco y el trato personalizado, valores reforzados por nuevas actividades (ocio y cultura).
La modificación de la Ordenanza Municipal y la implantación de nuevos modelos de gestión han de ser herramientas definitivas para convertir los mercados municipales en CENTROS COMERCIALES:
Mejora del Servicio de Mercados con vocación de dar la máxima satisfacción a ciudadanos y clientes
Mantenimiento de la cuota comercial de los mercados, adaptando la oferta a la demanda actual
Gestión de la diversidad
Tendencia a la unificación de la regulación comercio de calle-mercados
El Instituto organiza su actuación alrededor de tres campos:
- La mejora de las infraestructuras y de los servicios.
- La actualización de la oferta comercial.
- La incorporación de políticas de promoción comercial.
Actualmente el Instituto está realizando distintos estudios y trabajos encaminados a realizar un salto cualitativo por lo que se refiere a la gestión, diseñando un nuevo modelo de mercado para el siglo XXI, superando las limitaciones actuales para adaptar cada mercado a su entorno y transformando el papel de los mercados para recuperar su papel de eje cívico de cohesión con voluntad de servicio.

Reformas de mercados ya existentes
Entre otras muchas reformas, se ha iniciado el proyecto de la reforma del Mercado de la Barceloneta.
Desde su origen, este mercado ha tenido un carácter eminentemente marinero y pescador, a causa del barrio donde se encuentra. Inicialmente, era un mercado al aire libre, situado en la plaza de San Miguel, hasta que finalmente se instaló en la ubicación actual.
Pertenece al grupo de mercados centenarios, representando un patrimonio singular para Barcelona, tanto por su valiosa estructura arquitectónica (metálica), como por el servicio que da a la ciudad.
La inauguración de la cubierta del mercado es del año 1884. Posteriormente, se hizo una reconstrucción en el año 1939. Su modernización más reciente data del año 1964. Las últimas mejoras se realizaron en 1995, ampliándose todas las aceras que envuelven el perímetro del mercado para facilitar la movilidad y acceso al mismo.
Una vez analizados todos los aspectos característicos de este mercado (situación y características del edificio, de los servicios y de las instalaciones y equipamiento comercial), aflora la necesidad de llevar a cabo una remodelación integral del mercado, solucionando el déficit actualmente existente.
La reforma afectará tanto a los elementos estructurales (estructuras de instalaciones y servicios, permitiendo rehabilitar el pavimento, tener nuevas instalaciones de servicios (agua, luz), y otras para introducir nuevas tecnologías, construir nuevos almacenes y un muelle de carga y descarga, disponer de un espacio para las basuras, incluyendo el reciclado de residuos), como a los comerciales (disponer de una oferta de establecimientos de producto fresco tradicional complementada con un autoservicio; favorecer la especialización: productos semielaborados y elaborados, precocinados y cocinados; ofrecer degustación y consumición directa de productos; ampliar horarios; ofrecer nuevos servicios como reparto a domicilio, puntos de ocio, Internet...)

