Declaración de Consenso de 2.000: Grasas Dietéticas, Dieta Meditarránea Y Estilo de Vida Saludable
El pasado enero tuvo lugar en Londres una ?Conferencia Internacional sobre la dieta mediterránea? donde se produjo un interesante intercambio científico. Como resultado se obtuvieron importantes conclusiones que han sido recogidas en una Declaración de Consenso.
En ella se especifica que pruebas científicas han demostrado los beneficios para la salud de una dieta rica en verduras, frutas, legumbres y cereales integrales, así como pescado, frutos secos y productos lácteos bajos en grasas.
La dieta mediterránea posee todos estos alimentos, teniendo como componente principal, en cuanto a grasas, el aceite de oliva. Al mismo tiempo, en dicha Declaración de Consenso se da una especial importancia a los aceites vegetales bajos en grasas saturadas y aceites parcialmente hidrogenados.
En primer lugar, el término de ?dieta mediterránea? se remonta a los hábitos alimentarios de ciertas regiones mediterráneas (Creta, Italia meridional, etc.) a principios de los 60. Esta dieta tradicional ha evolucionado mucho desde esa época donde era baja en grasas saturadas. Hoy día se ha convertido en un patrón dietético que, aunque tenga años de antigüedad, ha encajado perfectamente en el estilo de vida moderno, sirviendo incluso de ejemplo para los americanos y los habitantes de Europa del este y del norte, entre otros.
Se han valorado también las relaciones entre dicha dieta y la salud desde varios puntos de vista: revisando las evidencias científicas actuales, produciendo un cambio en la visión del papel que desempeñan los lípidos, y estudiando los actuales hábitos alimenticios reconociendo que es importante introducir la dieta mediterránea en los países septentrionales.
Por último en la Declaración se muestran una serie de consideraciones específicas sobre Corazón, Diabetes, Obesidad, Cáncer, Alcohol, Antioxidantes e Interacción entre los genes y el entorno.