De un Tiempo Canalla
Podría contaos que este mes es especial, pero sería mentira. Es un mes como otro cualquiera, un mes simplón si no fuese porque este año le acompaña la Semana Santa más tempranera. Y es que este mes nos suele engañar, nos dice que ya es casi primavera y que en algunos sitios podemos ir casi a la playa, pero es mentira. Marzo es un mes más de invierno con la excepción de que la última semana entrará la primavera, pero amig@s, es un mes canalla. Sin embargo, curiosamente en el fondo nos gusta porque a todos nos gusta el personaje canalla, al mujer fatal, el hombre truhán... ¿Por qué será? Fijaos, mientras escribo esto ya me empieza a gustar que este mes sea canalla.
Lo que me gusta de verdad es estar bien y ver que mis amig@s están bien y que este mundo podrá estar también bien si nos ponemos todos a trabajar un poco, es decir, si cuando tú vas a una tienda a comprar no coges una bolsa de casa (claro, es más cómo ir libre de equipaje y regresar cargado con cinco bolsitas de plástico de la tienda, que además son gratis), o cuando vas a tirar ese papel en la calle no andas un poco más para tirarlo en la papelera... Hay que ayudar a cambiar este mundo con pequeñas cosas. Yo cada día intento hacer algo por él, ¿y tú?
Solo intento ser agradecido con él o sus puestas de sol, por su mar, por sus criaturas y por muchas cosas más. ¿Sabes? Lo hago de corazón porque yo no tengo hijos. "¡Qué más me da!", podría decir, "cuando yo me muera que se fastidien". Pues no pienso así. Creo que tenemos que ser más cuidadosos con el medio que nos rodea. Basta ya de pasotismo, de falsas palabras, de esperar que otros hagan por ti. Y eso no significa que no esté a favor hoy en día de las centrales nucleares, de las energías renovables, pero ¿a dónde vamos? ¿Tú vas a dejar de usar el avión, tu coche, etc? ¿Y de cocinar?
No seas como este mes, no seas canalla ni fatal. Él se lo puede permitir porque se quedará, aunque sea esto mañana un desierto donde vivamos hombres o cucarachas. El tiempo y los meses se quedarán, tú no, recuérdalo. Y si no lo haces por ti, hazlo por tus hijos, nietos o tierra. Recuerda además que de momento sólo existe ésta, con sus defectos y con sus gentes, que no todas son malas. Por estas y las otras, por los que nunca tuvieron un coche, ni una lavadora, ni un ordenador, ni una wii...
Por eso te invito hoy a hacer estas recetas, para que compartas con tus amigos ese momento tan bueno de tu vida, que ya solo con vivir es una maravilla, ¡celébralo! Salud amig@. Cuídate y cuídame, que yo te estoy cuidando ya.
TATÍN DE TOMATE CONFITADO
Ingredientes (para 6 personas):
Para la masa:
350 gr harina de fuerza
125 gr manteca de cerdo
40 ml aceite de oliva
125 ml agua
10 gr levadura
una pizca de sal
Para el relleno:
1 kg tomates
250 gr aceite de oliva
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
2 ramitas de romero
2 ramitas de tomillo
Para caramelizar:
40 gr azúcar
10 gr de mantequilla
Elaboración:
Calentar primeramente el horno durante 10 minutos a 180 ºC. Engrasar con aceite de oliva la base de una fuente de horno.
Escaldar los tomates, pelarlos y cortar en cuartos. Sacar las pepitas y ponerlos en la fuente con la piel hacia abajo. Cubrir los tomates con el laurel, el romero, el tomillo, los ajos picados, sal y un chorrito de aceite de oliva. Hornear los tomates y cocerlos durante 15 minutos a 180 ºC. Después, sacarlos del horno y retirar las hierbas aromáticas. Se dejan escurrir sobre un tamiz.
Por otro lado, mezclar los ingredientes de la masa formando una bola y dejarla reposar durante media hora. Extender la masa dejándola de un centímetro de grosor y cortarla según la medida del molde para cubrir los tomates con esta masa. Se introduce después en el horno a 170 ºC, 25 minutos. Sacar del molde con cuidado antes de que se enfríe del todo. Servir caliente.
TORRIJAS
Ingredientes (para 4 personas):
Pan de días anteriores
œ l de leche
80 gr de azúcar
1 corteza de limón
1 rama de canela
2 huevos
aceite de girasol
Elaboración:
Se corta el pan en rodajas de unos 2 cm y se coloca en una fuente un poco honda. Aparte se pone la leche a calentar con el azúcar, la canela y la corteza de limón. Cuando hierve, se deja cocer 2 minutos, y cuando esté tibio se vierte sobre el pan, dejándolo hasta que esté bien empapado.
Después, se cogen las torrijas una a una y se van pasando por el huevo batido. Se fríen en aceite caliente por los dos lados y con cuidado de que no se rompan al dar la vuelta. Se sacan del aceite y se dejan escurrir un poco sobre papel absorbente.
Para servir, colocar las torrijas en una fuente y acompañar con miel o espolvorearlas con azúcar y canela.