Hay decisiones históricas y luego está la que ha tomado este año la Señora de la Justicia en Cádiz: bajarse del pedestal del Monumento a las Cortes de 1812 para echar berza. Así, sin más. Con naturalidad, con arte y, por supuesto, con mucho Carnaval. De esta guisa se presentó el pasado domingo, en la bóveda histórica de la Plaza de España, el cartel anunciador de la 42ª Gran Berza Carnavalesca, que se celebrará el próximo domingo 22 de febrero, organizada por la Asociación de Vecinos Muralla de San Carlos, “La Negrita”, presidida por Jesús Bernardo Florido.
El cartel es obra de Jaime Fernández de la Puente, artista gaditano de sobrado prestigio y mejor imaginación, que ha vuelto a demostrar que en Cádiz el simbolismo también se guisa a fuego lento. En esta ocasión, la figura alegórica de la Constitución de 1812 aparece bajada a pie de calle, participando activamente en el reparto de la berza. Eso sí, con un detalle que ha arrancado sonrisas cómplices: la Justicia ha cambiado el tradicional libro de la Constitución que sostiene en su mano derecha por una cuchara de palo, lista para servir un buen cucharón… pero sin soltar jamás su espada, no vaya a ser que alguien intente colarse dos veces.
El resultado es un cartel cargado de ingenio, originalidad y gaditanismo del bueno, en el que la solemnidad se rinde ante la tradición popular sin perder ni pizca de dignidad. Humor fino, retranca y mucho cariño por una fiesta que ya es patrimonio sentimental del barrio y de la ciudad.
El propio autor lo explicaba con gracia: “Esa figura lleva años viendo la cola interminable para coger un plato de berza, y este año ha decidido bajarse del pedestal y colaborar en el reparto”. Porque en Cádiz, cuando llega febrero, hasta la Justicia entiende de prioridades.
El acto reunió a una amplia representación del mundo cultural, gastronómico y carnavalesco gaditano. Entre los numerosos invitados se encontraban Chano Aragón, gerente de la Bodega Manuel Aragón de Chiclana; Antonio Montiel, presidente del Aula de Cultura del Carnaval de Cádiz; Paco Flor, gerente de Salinas de Chiclana; Francis Sevilla, presidente de la Asociación de Autores del Carnaval de Cádiz; Antonio Peocopio, presidente de la Asociación de Coristas Gaditanos (ASCOGA):Ç; así como Juan Sánchez (Juani) responsable culinario de la Cofradía Gastronómica Isleña Los Esteros, además de representantes de diversas entidades públicas y privadas vinculadas a la cultura, el Carnaval y la gastronomía.
Y como manda la liturgia gaditana, tras las palabras llegaron los sabores. No faltó el ágape típico, pero la auténtica estrella fue, una vez más, la berza. La misma berza elaborada con mimo por las mujeres de la asociación, la misma que se degustará el día grande y la misma que provocó comentarios unánimes: exquisita, contundente y absolutamente irresistible. Un plato que convierte esta cita en uno de los eventos gastronómicos carnavalescos más importantes del preludio festivo.
Junto a la olla, el programa se completa con romanceros, concursos de agrupaciones, tanguillos bailados con salero y ese ambiente único donde el Carnaval se vive entre vecinos, coplas y cucharas en alto.
Porque en Cádiz podrá discutirse de todo, pero hay una verdad inapelable: cuando llega la Gran Berza Carnavalesca, la Justicia se baja del pedestal, cambia el libro por la cuchara… y reparte con fundamento.

