
La mayoría de las mujeres españolas, especialmente las que trabajan a jornada completa, sólo dispone de 22 minutos para la comida de mediodía en días laborales. La escasa disponibilidad de tiempo, motivada por la combinación de la jornada laboral con las obligaciones familiares, está provocando en la mujer un cambio de hábitos alimenticios que se caracteriza por la rapidez y la escasa planificación. Cuando llega el fin de semana, en cambio, el tiempo se duplica, alcanzando una media de 50 minutos. Los datos pertenecen al estudio ?Hábitos de alimentación de la mujer trabajadora? encargado por Campofrío a una compañía independiente.
El estudio refleja que las mujeres jóvenes son la que llevan a cabo una dieta menos cardiosaludable. Esta franja de edad de la población femenina, comprendida entre los 25 y los 34 años, es la más proclive a consumir bollería industrial, productos fritos o exceso de sal. Por el contrario, son las que menos recurren a las frutas y verduras o a los cereales.
Las jóvenes, especialmente las madrileñas, son las que más proclives a tomar un sándwich casero como comida principal. La dedicación de poco tiempo en la preparación (27%) es la principal razón para esta elección. La mayoría utiliza como ingrediente el fiambre, aunque menos de la mitad recurre a fiambres cocidos sin sal.
El exceso de sal
Existe cierto desconocimiento sobre algunos aspectos de la alimentación saludable. Cabe destacar el hecho de que la mayoría trata de equilibrar el consumo de azúcares; sin embargo, no concede tanta relevancia a los riesgos de un exceso de sal.
De hecho, el 66% de las mujeres desconoce que el consumo excesivo de sal es un factor de riesgo cardiovascular. Este desconocimiento provoca que sólo un 17% de los hogares incluya en su dieta productos sin sal, mientras que un 41% sí que adquiere productos sin azúcar.
La investigación sociológica muestra que la mayoría de las mujeres se considera estresada debido al conjunto de exigencias laborales y familiares que debe afrontar. Los síntomas relacionados con el estrés que más habitualmente padecen son la tensión muscular, especialmente en la espalda (48%), el dolor de cabeza (35%) y la sensación de no haber descansado tras despertarse por la mañana (27%).
Vida sedentaria
Además, las mujeres apenas practican deporte, especialmente las que trabajan a jornada completa, que limitan su actividad a un día por semana. El 61% de las consultadas no acude nunca al gimnasio ni realiza ningún otro tipo de deporte. Las mujeres contratadas a media jornada, que disponen de más tiempo, practican deporte tres o cuatro veces por semana.
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en la población española (43% en el caso de la población femenina). Esta realidad, desconocida por la mayoría de la población femenina, alcanza también al hecho fundamental de que las dolencias cardiovasculares se pueden prevenir y que un simple cambio en los hábitos puede reducir de forma significativa el riesgo de padecerlas. Sin embargo, según el estudio de Campofrío, una de cada tres mujeres nunca han revisado su salud cardiovascular, motivo por el que la compañía impulsa la organización de campañas de carácter divulgativo junto con otras entidades con el objetivo de concienciar a la mujer de la importancia de este tipo de problemas.

