La organización agraria COAG, en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha puesto en marcha la campaña 'Pon legumbres' que tiene como objetivo fomentar el consumo de legumbres de calidad diferenciada que se desarrollará en España, Francia y Portugal y que tiene por objetivo aumentar el consumo de estos productos y su producción, dados los beneficios que tiene.
COAG ha presentado en Valladolid esta campaña, a la que se destinarán 600.000 euros financiados por la Unión Europea en un 50 por ciento, Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en un 25 por ciento y por la organización, con los apoyos que recabe, en otro tanto. Así lo explicó el secretario general de COAG, Miguel Blanco.
La campaña, bajo el lema 'Pon legumbres de calidad diferenciada',es la primera de la Unión Europea referida a indicaciones geográficas protegidas o denominaciones de origen de legumbres y trata de que se consuman estas leguminosas "de calidad contrastada" y el consumidor "sepa lo que come".
El secretario general de COAG ha explicado que uno de los motivos por los que se lleva a cabo esta campaña es la reducción "drástica" y "muy preocupante" del consumo de legumbres por persona y año, que en 60 años ha pasado de 13 a 3,2 kilos, un 76 por ciento menos, sólo un 50 por ciento menos en los últimos 20 años. Así, el consumo mundial se sitúa en torno a los 6 kilos, en la UE en 2,8 y el España en 3,2.
Blanco ha señalado que hay que intentar "revertir" esta situación, ya que también ha implicado una bajada "drástica" de la producción de legumbre en general, que ha bajado un 40 por ciento, de las 92.000 toneladas en 2000 a las 56.000 en 2012. Algunas indicaciones protegidas han recuperado la producción, pero sólo 4.000 toneladas están amparadas por sellos de calidad, lo que supone el 7 por ciento del total de producción.
Entre las causas que han llevado a esta situación, además de la reducción del consumo, están el desacoplamiento de las ayudas en la reforma intermedia de la PAC en 2003, así como un cambio de estilo y el desconocimiento de los beneficios que tienen para alimentación las legumbres.
Blanco, además, considera convenientes políticas de ayudas, ya que son "insuficientes" las ayudas acopladas del primer pilar, que suponen un millón de euros al año frente a los 585 millones hasta 2020 de pagos acoplados.
A parte, reclama un control importante y la preferencia comunitaria a las indicaciones geográficas protegidas, así como a los etiquetados, que se conozca el origen y se informe al consumidor.

