Los ciudadanos de Córdoba consumen a lo largo de cada temporada más de 15.000 kilos de caracoles, lo que hace que este molusco se haya convertido en un negocio que está dando grandes beneficios en la región.
Los caracoles son un producto bastante típico en gran parte des sur de España, incluida Córdoba, pero la diferencia de esta con el resto de regiones es el tipo de consumo y la originalidad de los negocios que se han desarrollada en Córdoba con los caracoles como protagonistas, estos nuevos proyectos han crecido bastante desde hace aproximadamente tres años y el número de establecimientos dedicados al comercio de estos moluscos se ha duplicado.
Es muy fácil pasear por Córdoba y encontrarse con distintos kioscos dedicados en exclusiva a la venta y consumo de caracoles y no solo preparados de manera tradicional como en el resto de ciudades, en Córdoba se pueden degustar platos como caracoles a la carbonara o a la barbacoa. Esta innovación en las recetas ha hecho que un gran número de turistas viajen a esta región con el motivo exclusivo de consumir estos deliciosos platos tan originales y novedosos.
Una de las empresas dedicadas al comercio de los caracoles más importantes de Cordoba tiene una larga tradición familiar desde hace 30 años y está constituida por siete kioscos a lo largo de toda la ciudad, además ha recibidos varios premios como el ”caracol de oro”. Estamos hablando de “Carcolexpress” que además de los kioscos, tienen su propia nave en la que se lleva a cabo la producción y venta directa a otros restaurantes, supermercados o particulares tanto en Córdoba como a lo largo de toda la geografía española y extranjera.
El buque insignia de los establecimientos de “Caracolexpress” está localizado junto a la estación de autobuses y eso uno de los más de 30 establecimientos que existen en toda la ciudad.
Antonio Jesús Castillo, propietario de “Caracolexpress” comentó en una entrevista que en esta temporada “que arrancó el 1 de marzo y se prolongará hasta mediados de junio, hay algún puesto menos que en años anteriores”, además añadió que “la venta de caracoles ha cambiado mucho en los últimos años, en las que se ha pasado de cuatro hierros y un toldito a espacios mucho más confortables e higiénicos".
Negocios como el de Antonio Jesús Castillo son el motivo por el que en cada kiosco se consumen alrededor de 300 kilos de caracoles cada día y más de 200.000 kilos cada temporada.

