Alerta Sanitaria en Huelva ante el Brote de Peste Porcina en Portugal
La provincia de Huelva se encuentra en alerta sanitaria desde el día 17 ante la detección de un brote de peste porcina africana en la región del Bajo Alentejo portugués, a unos 50 kilómetros de la frontera con la localidad onubense de Rosal, dijo el delegado provincial de Agricultura, Domingo Avila.
Efectivos de la Guardia Civil han intensificado la vigilancia sanitaria sobre el transporte de ganado porcino en las carreteras onubenses para comprobar los documentos sanitarios de los cerdos y evitar que la enfermedad
se extienda a las fincas.
Avila aseguró que la posibilidad de contagio es "muy remota", aunque añadió que "hay que tomar todas las precauciones posibles porque pasamos 25 años muy malos hasta que la peste se consideró erradicada y no queremos
volvernos a ver en esa situación".
Tradicionalmente, la relación comercial entre la provincia de Huelva y el vecino portugal ha sido estrecha, por lo que existe una "gran cantidad de movimiento entre ambas zonas", que en los últimos años ha estado marcada por una "rigurosa" supervisión sanitaria.
Por su parte, la Junta de Andalucía extremará los controles en las fincas más próximas a la frontera con Portugal así como en la concesión de las autorizaciones de desplazamiento del ganado, y además ha pedido a los
ganaderos que se mantengan alerta.
Recordó que desde 1996 la cabaña porcina onubense está sometida a continuos controles de salubridad que hasta ahora han dado resultados negativos, "ni siquiera se ha detectado un cerdo que fuese portador de la enfermedad".
Esta vigilancia, que sólo comenzará a relajarse dentro de seis años, cuando se considere erradicada la posibilidad de un rebrote de la enfermedad, implica el análisis del quince por ciento de las cabezas que van a los mataderos y todos los cerdos cuya matanza se realiza en las fincas
particulares, así como de los jabalíes.
El brote de peste porcina se detectó por la muerte de seis cerdos de una pequeña explotación portuguesa. Las autoridades portuguesas han sacrificado 60 cabezas de porcino de esta finca y se mantiene inmovilizados a los
animales de las comarcas de Faro, Beja y Serpa.