
Este mes se celebra la sexta edición del Salone del Gusto, una reseña de alcance internacional que recibe cada dos años a un amplio público de aficionados a la enogastronomía y que tendrá lugar del 26 al 30 de octubre de 2006 en el recinto ferial de Lingotto, en Turín.
El Salone del Gusto está organizado por la administración territorial Regione Piemonte, la municipal Città di Torino y Slow Food, con la colaboración de Lurisia, De Cecco, Lavazza, Consorzio Parmigiano-Reggiano, Consorzio Prosciutto di San Daniele y Sanpaolo Imi.
El objetivo es reunir y fomentar la excelencia del sector enogastronómico mundial, pero también y sobre todo transmitir al público los contenidos cívicos que implica este extraordinario patrimonio agroalimentario, en contraposición con la estandarización impuesta por el mercado global, penalizador de las pequeñas producciones de calidad. Para subrayar este aspecto, esos mismos días tendrá lugar, en el nuevo espacio del Oval de Turín, Terra Madre 2006, el encuentro internacional entre las comunidades del alimento, celebrado en su primera edición en 2004. Una manifestación no abierta al público, en un espacio que reunirá a productores y operadores del sector agroalimentario en una serie de debates sobre los temas más importantes vinculados a la producción sostenible.
En su sexta edición, es un evento de periodicidad bienal, organizado por Slow Food, la Administración territorial Regione Piemonte y, por primera vez este año, la administración municipal, Città di Torino.
Desde 1996 el Salone del Gusto es una cita constante para quienes quieren descubrir, conocer y apreciar el maravilloso mundo de la enogastronomía. Un éxito creciente que ha acercado a la atención del público sabores y tradiciones, pero también ejemplos extraordinarios de patrimonio histórico-ambiental en el campo de la alimentación.
Se trata de una exposición abiertamente comercial, pero que tiene la peculiaridad de dirigirse principalmente a las producciones artesanales, a las de pequeña escala y a las que hay que salvaguardar; por ello, desde sus comienzos, ha desempeñado frente al público una inédita función educativa, proporcionando a los consumidores-visitantes las claves de lectura para conocer la otra cara del planeta alimentación y comprender las características y la historia de productos excelentes pero poco conocidos.
El Salone del Gusto es, en el campo de las ferias alimentarias, la respuesta a la homologación determinada por un mercado globalizado, que penaliza a la pequeña producción de calidad. Y la idea de preservar todo un patrimonio cultural y ambiental vinculado a la gastronomía, revitalizando las micro-economías locales, se ha demostrado ganadora a lo largo de los años.
La edición de 2006 es aún más rica en novedades y ofrece un panorama internacional digno de la ciudad de las Olimpiadas. El Salone del Gusto "padece" este año la falta de espacios, tanto que, para salvaguardar su comodidad, se ha tenido que renunciar al 10% de los expositores del Mercado italiano y extranjero ya presentes en 2004. Efectivamente, el haber dado continuidad a Terra Madre ha conducido al nacimiento de nuevos Baluartes, y al consiguiente crecimiento del área a ellos dedicada, que llega a albergar a 300, de ellos 100 de fuera de Italia; una vez más, prevalecen las exigencias de quienes en el mundo trabajan duramente para mantener su propio patrimonio gastronómico. Así, por primera vez, el pabellón 3 del Salone está dedicado íntegramente a los Baluartes (Presìdi) y a la Fundación Slow Food apra la Biodiversidad. Participan los productores de 200 Baluartes italianos, organizados por regiones, y de 85 Baluartes internacionales, subdivididos según los continentes de procedencia.

