Elaboración
PREPARACIÓN
Se queman los pelos de las manitas paáandolas por llama (algodón empapado en alcohol de quemar).
Se lavan.
Se pone el aceite a calentar y se añaden las manitas, dándoles un par de vueltas.
Se baja el fuego y se añade la cebolla y el ajo repartiendo sal gorda por encima para que sude la cebolla.
Se tapan y se dejan a fuego muy suave (al 2) durante unas 3 horas.
Si se secan, se añade un poco de agua.
Se añaden los pimientos cortados en tiras, y la sangrecilla, que previamente hemos refrito con media cebolla picada.
NOTAS
Si se dejan reposar un día en el frigorífico, mejor.
Hay que tomarlas con vino tinto para digerirlas mejor.